Un pleno más en Orpesa. Una sesión en la que, nuevamente, se dejó notar la mala relación personal entre el alcalde, Rafael Albert, y el concejal del Bloc, Josep Lluís Romero. Ambos se reprocharon la falta de comunicación existente entre ellos en las comisiones informativas. Romero le exigió al alcalde que "hablara" y explicara los gastos de la piscina. Por su parte, Albert le reprochó que pidiera explicaciones cuando él "ni saluda a sus compañeros en las comisiones". De nuevo la palabra la tuvo Romero y aseguró que no hacía nada que durante el anterior mandato no le hicieran a él. El total desconcierto llegó cuando la concejala del PSPV, Rosa Sabater, no votó lo mismo que su compañero de partido, Tomás Martón, dejando en evidencia la mala relación que todavía persiste en el partido socialista. n. sorianoorpesa