J. A. CASTELLÓ
Durante más de dos años, los diferentes jueces que han ido pasando por los juzgados de Nules han solicitado información a más de una decena de bancos y cajas de ahorro de Castelló sobre cientos de transferencias e ingresos en metálico a nombre de Carlos Fabra. Sin embargo, buena parte de estas entidades financieras han retrasado la información que les pedía la autoridad judicial, alegando las causas más peregrinas, como que tenían problemas con sus sistemas informáticos o que no encontraban los extractos con los movimientos contables.
Por esta razón, el juez Jacobo Pin ha decidido llamar a todos los cajeros y banqueros que participaron en aquellas operaciones. Dos cajeras de Cajamadrid y un empleado del Banco de Santander reconocieron a José Salvador del Campo como la persona que ingresaba el dinero de Fabra. Al menos 17 empleados de banca han pasado ya por el juzgado y ayer lo hicieron otros 5 más, todos ellos de una misma entidad. El juez, el fiscal y la acusación particular, encabezada por la Unión de Consumidores de España (UCE), han preguntado a los testigos sobre los movimientos contables de Fabra y sobre un supuesto listado erróneo de operaciones que fue remitido al juez. Jacobo Pin, al detectar esos errores, volvió a pedir el listado y de paso citó a los empleados de la entidad para que prestaran declaración.
Ayer, los cinco empleados permanecieron ante el juez desde las 10.15 hasta las 12.15 horas, y a su salida declinaron hacer declaraciones.