JORDI RUIZ CASTELLÓ
La reserva de suelo para el trasvase que hizo la Generalitat ha acentuado la crisis de las basuras, ya que condiciona la planta de tratamiento prevista en la Vall d'Uixó. El vicepresidente segundo de la diputación y presidente del consorcio de residuos de la zona sur, el popular Vicent Aparici, expresó ayer su discrepancia con el conseller de Medio Ambiente, Juan Cotino, y manifestó que no es necesario trasladar la planta . A su juicio, la ubicación no es incompatible con el blindaje de suelo del trasvase.
El propio Cotino confirmó la semana pasada que la infraestructura se ha retrasado porque la reserva de terreno para la tubería del Ebro invadía la zona prevista para la planta de tratamiento de la Vall. Según dijo, se ha optado por cambiar de sitio la instalación medioambiental y ahora se está a la espera de que se defina la nueva ubicación.
El vicepresidente de la diputación y máximo responsable del consorcio de residuos de la zona sur, Vicent Aparici, manifestó ayer que la entidad supramunicipal que preside "no tiene ninguna previsión de cambiar el emplazamiento de la planta, en absoluto". Aparici se mostró convencido de que "la planta va a poder compatibilizarse" con la reserva de suelo del trasvase, sin necesidad de trasladarla. El dirigente popular dijo "respetar" las manifestaciones del conseller Cotino, aunque admitió discrepancias. "Es un tema de discrepancia urbanística y estamos confiados de que se va resolver sin problema. Apuesto por que se resuelva la discrepancia y que se pueda mantener el emplazamiento", aseveró.
Preocupación de los municipios
El retraso de la planta de la Vall afecta a los municipios del Alto Palancia y parte de la Plana Baixa, que tienen que enviar sus basuras hasta Alicante, lo que ha desatado una guerra entre territorios. En octubre está prevista la apertura de la planta de Algímia d'Alfara, en el Camp de Morvedre, a la que se podrían canalizar provisionalmente los desechos de los municipios del sur de Castelló que forman parte del consorcio. Aunque el alcalde de esta localidad ya ha advertido que no aceptará los residuos del norte de Castelló, ya que no pertenecen a su zona.
Ayuntamientos como el de Moncofa han expresado su preocupación por la situación de incertidumbre derivada del retraso de las infraestructuras. El concejal de Medio Ambiente, Vicent Esteve, manifestó sus dudas sobre el destino inmediato de las basuras de la localidad, ya que la planta de Algímia no estará hasta octubre y Villena se niega a recibir más residuos externos.
Los costes económicos de desplazar las basuras cientos de kilómetros están lastrando las arcas municipales. "En Moncofa, sólo de desplazamiento, los costes son de 15.000 euros en temporada baja y de más de 36.000 en los meses de verano", explicó Esteve, quien advirtió de forma irónica que "algunos compañeros de partido y alcaldes están barajando la posibilidad de llevar la basura a la puerta de la Diputación". Informa Jorge Baixauli.
El Plan Integral de Residuos (PIR) de la Comunitat Valenciana aprobado en 1977 fijó las líneas de gestión de las basuras y la división en zonas. En la provincia de Castelló previó tres plantas de tratamiento: una en el sur (en la Vall d'Uixó), otra en el centro (que ya habían impulsado antes del PIR los municipios integrados en Reciplasa) y otra en el norte (esta última irá emplazada en Cervera). Trece años después, la única planta operativa es la de Reciplasa.