PILAR OLAYA VILA-REAL
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El cambio de entrenador en el Villarreal ha desviado la atención sobre la importancia del partido que los amarillos juegan este domingo en el Ono Estadi. En Mallorca se juega la primera de las muchas finales que el conjunto de La Plana Baixa debe hacer frente en febrero, donde además del cuadro balear, los castellonenses también deberán enfrentarse al Athletic de Bilbao y al Deportivo de A Coruña, todos ellos rivales directísimos en la lucha por alcanzar los puestos europeos. Así, Mallorca y Deportivo ocupan las posiciones que dan opción a jugar la Europa League con 34 puntos, 8 puntos más que los amarillos que son décimos, mientras que los bilbaínos son octavos con 30 puntos. Y en medio los de Juan Carlos Garrido visitan el Santiago Bernabéu, campo maldito donde el submarino aún no ha conseguido ninguna victoria.
La directiva encabezada por el presidente Fernando Roig era consciente de la importancia de este mes para definir si el futuro del Villarreal es europeo o no, de ahí que la derrota ante el Osasuna precipitara la destitución de Ernesto Valverde.
Una vez hecho los deberes en los despachos, el máximo mandatario del Villarreal no ha dudado en dar un toque de atención a los jugadores -así lo ha reconocido públicamente Ariel Ibagaza- dándoles toda la responsabilidad de lo que ocurra en este mes decisivo. Los jugadores toman el testigo:
"Tenemos un mes complicadísimo en el que se decidirá si vamos para arriba o para abajo. Debemos poner el máximo porque si no lo hacemos lo vamos a pasar mal de aquí al final de la temporada. El Mallorca es un rival dificilísimo, pero tenemos que ganarle si queremos engancharnos a la parte de arriba. Hay que poner el máximo desde ya y la primera piedra es el Mallorca", afirmó Venta, que ya ha lidiado muchas veces este tipo de situaciones.
Vuelve la Europa League
Y por si fuera poco, además de afrontar partidos decisivos en Liga, el Villarreal tiene de nuevo una cita en la Europa League. Así, el 18 y el 25 de febrero los amarillos se juegan su continuidad en la competición europea, la única en la que aún optan al título, ante el Wolfsburgo en los dieciseisavos de final.