JORDI RUIZ CASTELLÓ
La comunicación entre Madrid y Castelló parece que no funciona. Ni siquiera entre el Gobierno y los miembros del Partido Socialista en la provincia, a los que se supone afinidad y relación. Una delegación de cargos políticos locales (del PP, PSPV y Bloc) se desplazó el viernes pasado a la capital de España para respaldar la petición al presidente Rodríguez Zapatero de que no impugne la legalización del "parany". El problema es que llegaron tarde porque el presidente había presentado tres días antes el recurso ante el Constitucional.
El presidente del colectivo de "paranyers" Apaval, Pasqual Batalla, se desplazó el viernes al palacio de la Moncloa para entregar al presidente del Gobierno una misiva instándole a que no interponga el recurso de inconstitucionalidad contra la modificación de la ley valenciana de caza. Junto a él, acudió una amplia delegación política de Castelló, entre otros: el secretario provincial del PSPV, Francisco Valverde; el portavoz socialista en Vila-real, José Benlloch; los vicepresidentes de la diputación Luis Tena y Miguel Ángel Mulet; la concejala del PP de Vila-real Ana Delfi Martí; el diputado autonómico del PP Mariano Castejón; y la diputada provincial del Bloc, Maria Gràcia Molés.
El viaje fue del todo inútil, ya que el presidente del Gobierno, a instancias del Consejo de Ministros, había presentado el recurso ante Tribunal Constitucional tres días antes, el martes, según confirmaron a este diario fuentes de de la institución. El propio Consejo de Estado señaló en su informe que el día 26 caducaba el plazo de presentación del recurso pero nadie informó a la comitiva. El caso es especialmente sangrante en el caso de los socialistas de Castelló.
Una vez presentado el recurso, el Constitucional debe decidir si lo admite a trámite. En caso afirmativo, tendrá que dirimir si mantiene en vigor la modificación de la ley de caza o si la suspende cautelarmente.
Nueva directiva de aves
Por otra parte, la nueva directiva de aves, aprobada recientemente por el Parlamento Europeo (con mayoría conservadora) y el Consejo de la UE, mantiene la prohibición de métodos de caza similares al "parany".
La directiva que regula la conservación de aves silvestres actualiza la de 1979, aunque no varía la prohibición de usar ligas (sustancias adhesivas) en la captura de pájaros. También mantiene la posibilidad de introducir excepciones "en condiciones estrictamente controladas y de modo selectivo" para cazar "determinadas aves en pequeñas cantidades". A esta excepción es a la que se acogen los "paranyers" y las Corts Valencianes para modificar la ley valenciana de caza y dar cobertura al "parany".
Las asociaciones ecologistas, Acció Ecologista-Agró, Ecologistas en Acción y Gecen manifestaron en un comunicado que es "improbable que los sectores pro-parany convenzan a nuestros socios europeos para cambiar la normativa con el objetivo de legalizar este método de caza que afecta negativamente a las poblaciones de aves migratorias que crían en el resto de Europa".
Desde Apaval señalaron que la directiva de aves no se ha modificado en lo que afecta al "parany" y mantiene la posibilidad de introducir excepciones a las prohibiciones. Eso sí, siempre que se demuestre que el "parany" es selectivo y no masivo.