J.MESTRE CASTELLÓ
No hay semana que no aparezca un problema en un colegio público de Castelló capital. Esta vez la queja parte de la dirección y de los padres del CEIP Gaeta Huguet. La Conselleria de Educación ha dejado para este curso sin educador a su aula especial. Y este recurso es necesario para facilitar la integración de los alumnos con alguna discapacidad.
El pago de este plaza corresponde a la Conselleria de Hacienda y ésta ha trasladado al centro, según fuentes del equipo directivo, que en este ejercicio no hay consignación para esta plaza por falta de liquidez.
La unidad del Gaeta Huguet cuenta con ocho alumnos, quienes dentro de su horario lectivo estudian unas horas en clases ordinarias del centro. Para ello necesitan una ayuda de un profesional específico, en este caso de un educador, que se encarga de su educación junto a un profesor y un logopeda. Este especialista se encarga, por ejemplo, de acompañar a los estudiantes al baño, al aula o al patio exterior, y su función por ello es clave en el proceso de adaptación. Desde hace tres años la plaza está adjudicada a una persona que desde entonces se encuentra liberada. En los dos ejercicios pasados la conselleria envió a un sustituto, pero para éste parece que no tiene suficiente recursos y ha obviado cubrir la vacante. Educación señala que es responsabilidad de Hacienda el coste del educador. Y el área de Gerardo Camps indica que no puede pagar.
"Llevamos desde septiembre sin el educador, y los departamentos de Educación y Hacienda sólo se pasan la pelota. Es una tomadura de pelo", lamentaron José Bartolomé y Nancy Monferrer, padres de un niño de 8 años que estudia en el aula. "Sin la educadora, su proceso de integración se ralentiza", apuntan con resignación. Han tocado a todas las puertas y no han obtenido respuesta. "Hemos llamado y llamado... y nada", agregan con resignación. También reprochan que el sindicalista liberado no se haya preocupado por ejercer la plaza que se le adjudicó hace tres años. No obstante, en este caso, la conselleria es responsable de buscarle un sustituto.
"Hacemos lo que podemos", resaltan desde la dirección de la escuela.Por lo menos este año el aula especial dispone de dos monitoras en prácticas que hacen las veces del educador. Es una solución provisional que no solventa esta carestía de medios. Los padres de los ochos alumnos reclaman a la conselleria que tome cartas en el asunto. "Exigimos un educador porque llevamos sin él desde que empezó el curso", subrayan los padres.