Desde el PSPV aseguran que la instalación de Ikea supondría una inyección económica de 250 millones de euros, crearía más de 2.000 puestos de trabajo, y supondría la llegada a Castelló de una media de 4 millones de potenciales clientes, así como diversas industrias vinculadas al sector. "El principal objetivo que tiene que cumplir ahora el alcalde es asumir la propuesta que le traslada el grupo socialista y abrir una conversación formal con la empresa para negociar su implantación en Castelló", dice Calles. "Los 18.276 parados de Castelló no entenderían que Fabra siguiera mirando a la Luna", alegó.
Alberto Fabra tampoco ha querido pronunciarse acerca de su posible ubicación en los terrenos del futuro parque logístico Parc Castelló, tal como proponen los socialistas. levante de castellócastelló