LEVANTE DE CASTELLÓ BENICÀSSIM
El Ayuntamiento de Benicàssim ha puesto en marcha un nuevo protocolo de control y erradicación del picudo rojo de las palmeras (Rhynchophorus ferrugineus), siguiendo las indicaciones de la Conselleria de Agricultura, con el objetivo de evitar la propagación de esta plaga. Este protocolo es un paso más dentro del trabajo que se ha realizado por parte del área de Medio Ambiente desde que en el año 2007 se detectara la primera palmera infectada en el municipio.
El primer paso de este protocolo es la evaluación del estado de las palmeras. Para ello se ha procedido a inventariar todas las palmeras públicas de la localidad. En total, unas 750 que se encuentran ubicadas en parques, jardines, vías arboladas y paseos marítimos. Además, se están marcando en función de su afección: verde (sin síntomas), amarillo (bajo sospecha o con síntomas leves) y rojo (afectada por el picudo).
Una vez finalizada esta fase de evaluación, se inicia una segunda fase de tratamientos preventivos y curativos a través de tres actuaciones: control químico, control biológico y saneamiento mecánico o cirugía árborea, dependiendo de cada caso. Por último, en el caso de que la palmera no pueda salvarse y muera, se procede a su destrucción según las indicaciones del Servicio de Inspección Fitosanitaria. Así, el ayuntamiento tala y trocea la palmera y avisa a la conselleria para que se la lleve a un vertedero autorizado donde se tritura y se trata para evitar la propagación del picudo.
Técnica pionera
El concejal de Medio Ambiente, Sebastián Esparducer, ha explicado que, además de este último protocolo, el consistorio ha activado numerosas medidas en los dos últimos años para frenar el avance del picudo como la puesta en marcha de una pionera técnica de endoterapia vegetal en algunos ejemplares afectados o el tratamiento experimental con un hongo entomopatógeno, en colaboración con la Conselleria de Agricultura y Medio Ambiente y la Universidad de Alicante.