LEVANTE DE CASTELLÓ CASTELLÓ
El PSPV pidió ayer al Consell "mayor sensibilidad" hacia los parados de la provincia de Castelló y que diseñe un nuevo modelo económico para la provincia, según informó el partido en un comunicado.
Así, el PSPV de Castelló abordó el crecimiento del desempleo en la provincia como tema principal de la reunión que mantuvo el secretario general provincial del PSPV, Francesc Colomer, con la secretaria general de Comisiones Obreras de Castelló, Encarna Barragán, y en la que también participaron el secretario de Ideas y Formación del PSPV, Josep Gisbert, y la secretaria provincial de Economía y Portavoz de Industria en el Grupo Parlamentario Socialista, Amparo Marco.
El partido informó ayer de que se trataron los "principales problemas actuales" de la economía de Castelló y se puso de manifiesto la "inactividad" del Consell, "más preocupado por sus grandes parafernalias y la trama Gürtel que por los verdaderos problemas de los ciudadanos, y más si tenemos en cuenta que, según una encuesta del CIS, los dos principales problemas de los ciudadanos son el desempleo y la crisis económica, cuando el Consell tiene competencias exclusivas en política industrial, turística o comercial".
En este sentido, el secretario general demandó a la Generalitat "más sensibilidad con los 64.000 parados de Castelló y que, en vez de lanzar continuos mensajes de ataque al Gobierno central, diseñe un nuevo modelo económico para nuestra provincia, prioridad máxima del PSPV de Castelló".
Otro de los aspectos que se trataron en la reunión con CCOO fue la situación actual del sector azulejero, uno de los más importantes de la provincia, y en el que próximamente se revisarán los expedientes de suspensión temporal de empleo, "con lo que la destrucción de empleo en el sector todavía puede ser mayor", apuntaron los socialistas. "De hecho de los 64.000 parados que hay en Castelló en 2010, 8.000 provienen del azulejo, sector que llegó a generar más de 27.000 puestos de trabajo", añadieron.
Junto al sector de la cerámica, el PSPV abordó también su preocupación por el incremento de la economía sumergida, en la que existen unas catorce mil personas trabajando, según estimaciones de CCOO, lo que supone un 6% del total de la Comunitat.