XAVIER MANZANET VILA-REAL
Los 28 alumnos mayores de 25 años del Taller de Ocupación de Vila-real, tras completar su periodo formativo iniciado en octubre pasado, han comenzado las obras de mejora del albergue municipal de la Mare de Déu de Gràcia, edificio cercano al ermitorio de la patrona de la ciudad. El presupuesto de la escuela taller es de 776. 625 euros, de los que la Conselleria de Economía, aporta 602.015 y el resto el consistorio.
Los alumnos han recibido formación en alfarería-cerámica, electricidad o solado-alicatado. Todos están percibiendo un salario que contribuye a "dotar de unos ingresos a personas en riesgo de exclusión laboral a la par que ven incrementada su competitividad a la hora de volver al mercado de trabajo", afirmó el concejal de Promoción Económica del Ayuntamiento de Vila-real, Javier Nácher, que visitó la escuela junto al alcalde, Juan José Rubert.
Los alumnos llevarán a la práctica en el edificio del ermitorio los conocimientos adquiridos. Según Nácher, en una primera fase se realizarán obras de alicatado y accesibilidad en todo el entorno del albergue y en una segunda fase se actuará en la remodelación y rehabilitación del entorno del paseo Botànic Calduch, instalación de juegos infantiles, ubicación de mesas para formar el merendero, iluminación del lugar y otras.
Los alumnos trabajan y aprenden en módulos de alicatado, electricidad y cerámica. El porcentaje de mujeres, comentó Nácher, suele ser elevado en los talleres de ocupación "porque suele ser uno de los colectivos que más sufre las consecuencias del paro y en este tiempo aún más". Añadió que "lo importante ahora es que no sólo conseguimos mejorar lugares sino que estas personas queden más capacitadas para encontrar trabajo".
La actividad del Taller de Ocupación, que comenzó en el último trimestre del pasado año, consiste ahora en remodelar toda la parte exterior del albergue, incluida la difícil y empinada escalera de acceso, y se continuará después con el paseo botánico.
El departamento de cerámica tiene ahora a los alumnos dedicados a la pintura de los azulejos que han de colocarse mientras los de alumbrado continúan con el cambio de farolas en la zona de los aparcamientos para después dirigirse hacia el paseo botánico.
Rubert ha destacado que "esta actividad es un elemento más de todas las políticas de ocupación que lleva a término el ayuntamiento con financiación a base de fondos propios pero también buscando colaboración económica de otras administraciones".