PILAR OLAYA VILA-REAL
El Villarreal se ha puesto ya el mono de trabajo para preparar el duelo de este sábado ante el Athletic de Bilbao. Pese a la derrota, las sensaciones que desprendió el conjunto de Juan Carlos Garrido en Mallorca fueron buenas y los amarillos confían en que ante el público amarillo se consiga meter el balón entre los tres palos de la portería contraria, lo único que falló ante el conjunto balear.
El submarino, además, recibe a un rival propicio para conseguir la primera victoria de la era Garrido. Y es que el conjunto vasco ha sido incapaz de conseguir una victoria en sus últimas cinco visitas a El Madrigal. Es más, en los diez enfrentamientos entre ambos equipos, los leones sólo se han llevado los tres puntos en dos ocasiones, frente a los seis triunfos locales y dos empates. Precisamente el último éxito bilbaíno en el estadio vila-realense se registró el 29 de febrero de 2004, cuando un gol de Jonan García le dio la victoria al equipo precisamente dirigido en aquella fecha por el hasta hace una semana técnico del Villarreal, Ernesto Valverde.
Desde aquel encuentro, el Athletic ha contado por derrotas sus visitas a Vila-real y las tres siguientes a ese 0-1 de hace casi seis años fueron por un marcador idéntico de 3-1, si bien en el último enfrentamiento la pasada campaña Cazorla y Mati Fernández consiguieron el 2-0.
La diferencia, en esta ocasión. es que los amarillos se encuentran por detrás en la tabla de los rojiblancos. Los de Caparrós son séptimos con 33 puntos, seis más que los de Garrido, décimos. Por tanto la victoria este sábado se hace más necesaria que nunca para poder escalar en la Liga.
No se admite ningún fallo más. Tras caer en el Ono Estadi en El Mallorca los amarillos acumulan ya nueve derrotas esta campaña, demasiadas para un equipo que quiere estar luchando por los puestos europeos. O al menos así lo dicen las cifras, pues en cuatro de las últimas cinco campañas los de La Plana Baixa acabaron la Liga precisamente con nueve derrotas, y en todas aquellas ocasiones los discípulos de por aquel entonces Manuel Pellegrini se clasificaron para jugar en Europa, dos años en Champions y dos en UEFA.
La situación esta temporada es bien diferente. Nueve puntos separan a los castellonenses de la sexta posición que delimita la zona UEFA, y que ahora está ocupada por el Deportivo de A Coruña, que dentro de dos jornadas visitará El Madrigal.
Sólo hubo una temporada en la que el Villarreal, en la 22ª jornada, estaba a una distancia mayor. Concretamente estaba a diez puntos y fue en la campaña 1998-99, temporada que todos recordarán porque acabó con el descenso a Segunda División.