J.M. CASTELLÓ
Medio millar de castellonenses hicieron ayer frente a las gélidas temperaturas de Castelló y salieron a la calle a manifestarse por enésima vez contra el paso del bus guiado por el parque Ribalta. Decenas de vecinos más políticos de partidos de izquierda se sumaron a una nueva marcha convocada por SOS Ribalta en un intento de convencer a los munícipes populares de que paren lo que consideran una "agresión" al patrimonio de la ciudad.
"Mientras en otros países cuidan su patrimonio aquí, en Castelló, nos dedicamos a destruirlo". afimó Juan de la Torre, portavoz de la plataforma SOS Ribalta. El representante del colectivo fue el encargado de leer un contundente manifesto contra las autoridades municipales y autonómicas en la Plaza Mayor. "Denunciamos al alcalde como principal culpable del intento de destrucción del parque Ribalta, denunciamos a su equipo por permitirlo y especialmente al concejal Moliner, denunciamos a la Generalitat como socio oculto y permisivo de este acto vandálico, y exigimos la inmediata paralización de las obras y restitución de los daños causados. Mafias no,parque sí", clamó el portavoz de SOS Ribalta.
Entre los asistentes a la marcha se pudo a ver a varios concejales del grupo socialista, como Javier Peris, Joan Morales e Isabel Sabater; al diputado autonómico del Bloc Nacionalista, Josep Maria Pañella, y al portavoz de Iniciativa en Castelló, Vicent Grau. También acudieron dirigentes de otros colectivos cívicos, caso del presidente de Acció Cultural en Castelló, Antoni Rotllo.
La plataforma, por su parte,prevé llevar el paso del bus guiado a Bruselas y al Gobierno. Ve similitudes entre el caso de Castelló y la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez por el Cabanyal en Valencia. "Ambas cosas destrozan la historia", apuntó la Torre
SOS Ribalta, cabe recordar, ha presentado un requerimiento de paralización de las obras ante el Ayuntamiento de Castelló las consellerias de Infraestructuras y Cultura.