SERGI PITARCH CASTELLÓ
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El Consell de Francisco Camps tiene abiertos diferentes frentes legales con la Unión Europea y el Estado por el impacto de algunas de las tradiciones valencianas más arraigadas con las diferentes normativas. Si en el caso del "parany", prohibido por la legislación comunitaria y varias sentencia judiciales, se ha enfrentado directamente con el Gobierno central, que ha recurrido la Ley de Caza Valenciana ante el Tribunal Constitucional, ayer, el conseller de Gobernación, Serafín Castellano, anunció que desde el Gobierno valenciano "realizarán todas las medidas legales a nuestra disposición para defender la legalidad del "bou embolat"". Además, recordó que, de la misma manera que él personalmente acudió a Bruselas a explicar las bondades de la "cordà" de Paterna, viajará donde haga menester ha defender el "bou embolat", una de las prácticas más espinosas de los "bous al carrer" respecto al posible maltrato a los animales.
Castellano explicó que ha estado presente en la Mesa del Toro de la Unión Europea, "realizando una defensa de nuestras tradiciones" y que la Generalitat llegará a donde haga falta, no sólo para conseguir que estas tradiciones "sean legales", sino para su fomento en la Comunitat Valenciana. De momento, esta tradición, que se celebra en 129 de los 135 pueblos de Castelló, se regula por el Reglamento de Espectáculos Taurinos, el Reglamento de Bous al Carrer y la Orden de Colaboradores Voluntarios, normativas impulsadas po el actual conseller de Gobernación.
Advertencia al CVC
Castellano estuvo ayer en la inauguración del II Congreso de Bous al Carrer que se realiza en el Auditori Palau de Congresos de Castelló. Allí se dieron cita aficionados, ganaderos y cargos públicos de toda la Comunitat Valenciana relacionados con esta fiesta de claro arraigo en toda la autonomía.
En su ponencia, Castellano recordó al Consell Valencià de Cultura (CVC) que la postura de la Generalitat "continúa siendo la misma" y que "seguirán impulsando las tradiciones valencianas" como hasta ahora. Cabe recordar que el CVC, órgano consultivo de la Generalitat, emitió un informe negativo contra el "bou embolat" porque fomenta el maltrato animal, ya que las bolas de fuego "crean un dolor innecesario y su agonía se prolonga para la diversión del público".
El conseller de Gobernación, Serafín Castellano, se mostró tajante respecto a la petición de algunos sectores de reducir hasta los 14 años la edad mínima para participar en "bous al carrer" con reses menores de un año. "De momento hay un consenso y el decreto establece los 16 años, creo que la fiesta pervivirá en el futuro siempre que cumplamos con la legalidad y seamos serios y rigurosos". Según Castellano, "no está previsto modificar el decreto en esa circunstancia". De esta manera cierra la puerta a variar la edad para poder participar en sueltas de vaquillas, encierros o cualquier otra modalidad, una medida que los aficionados no ven con buenos ojos pero que acatan. s. pitarchcastelló