XAVIER MANZANET VILA-REAL
Vila-real conmemoró ayer el 736 aniversario de su fundación por el Rey Jaume I con la ofrenda ante su monumento, emplazado en su nueva ubicación, y con la entrega de los premios 20 de Febrer que recibieron los galardonados de manos del alcalde, Juan José Rubert, y de la reina de las fiestas de la ciudad, Ana Tomás Albiol. Los dos actos, la ofrenda en el Jardí de Jaume I y la entrega de premios en el auditorio, contaron con una alta participación de los vila-realenses.
En el Jardí de Jaume I, como ya lo denomina buena parte de la ciudad, se dieron cita la corporación municipal al completo, la banda de música de Vila-real, la reina y damas de las fiestas patronales del último año y un buen número de representantes de entidades ciudadanas y vecinos, entre ellos los componentes de la Junta de Festes con su presidente Manuel Bort. Bien por la novedad del nuevo emplazamiento, la curiosidad sobre lo novedoso o el motivo que fuere, acudieron al lugar en mayor número que en años precedentes.
No faltaron los comentarios a favor del antiguo emplazamiento del monumento de Jaume I en la plaza Major, ni los comentarios de quienes se mostraban partidarios de la nueva ubicación. No obstante, la gente se decantó por el traslado y comentaron que "quedará ciertamente bien cuando todas las obras de la nueva zona ajardinada hayan concluido y, con ese objetivo, debería darse prisa el grupo de gobierno de la ciudad".
Premis 20 de febrer
Tras la ofrenda, parte de la lectura de la Carta Pobla y la interpretación de la Marxa de la Ciutat del maestro José Goterris los presentes se trasladaron hasta el auditorio para asistir a la entrega de los premios 20 de Febrer con los que el consistorio quiere reconocer a las personas que han destacado por su servicio a la ciudad en las distintas facetas de la actividad humana.
En esta ocasión, las distinciones las recibieron el director saliente del Centro Provincial asociado a la Uned, Henri Bouché, que ha estado al frente del mismo durante los últimos 25 años y que ha impulsado de forma sustancial; María Mezquita Menero, una institución en el comercio tradicional; el compositor y director Pascual Cándido Carda, especialmente querido en la ciudad por su sencillez y buen hacer; los herederos de la Pastisseria Giménez que inició su actividad en 1907 y a cuyos iniciadores se deben postres tan estimados como los pasqualets y las pilotes de frare que han llegado a trascender el ámbito local; y José Pascual Serrano Rovira, secretario general de la Pymec e impulsor del asociacionismo en Vila-real al igual que de otras actividades ciudadanas y que en años precedentes fue concejal del ayuntamiento de la ciudad.
Precisamente Serrano tomó la palabra en representación de los galardonados recordando el momento de dificultad que se vive y también esperanzado con que los vila-realenses "atrevidos" sabrán salir adelante y superar la situación que tanto preocupa a toda la ciudad. Con las palabras de recuerdo del alcalde a cada uno de los premiados y a sus actividades y méritos terminaron ayer estas conmemoraciones cívicas que darán paso el próximo fin de semana a otras muchas entre las que destacará el pregón musical de Semana Santa que tendrá lugar en varios puntos de la ciudad el sábado y domingo.