J.MESTRE CASTELLÓ
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La propuesta de liberalización de la AP- 7 defendida la semana pasada por el presidente del Consell, Francisco Camps, ha pillado por sorpresa a los munícipes populares de Castelló. La posible gratuidad de la autopista, medida que ha sido rechazada hasta el momento por el PP tanto en las Corts como en el ayuntamiento, podría dejar sin sentido la futura variante de cuatro carriles de la N-340. Es por ello que el equipo de Gobierno de Castelló riza más el rizo con este asunto y lanza una alternativa con la que conjuga la gratuidad de la autopista con la variante. El vicealcalde de la ciudad, Javier Moliner, propuso ayer rescatar de forma parcial la AP-7 a su paso por el área metropolitana de la capital mientras se ejecuta la N-340, y añadió que aceptaría un rescate definitivo si éste no dejara sin efecto el desdoblamiento de la Nacional.
De esta manera, el PP de Castelló pretende salvaguardar la N-340 en la nueva reivindicación que promueven sus correligionarios en Valencia a la vez que intenta justificar sus contradicciones con la AP-7. Su partido en el parlamento valenciano ha rechazado desde 1989 al menos 20 veces la liberalización de la AP-7 y fue el otrora presidente de la Generalitat, Eduardo Zaplana, quien prolongó en 1997 la concesión a Aumar hasta 2019.
Asumir el peaje
El equipo de Alberto Fabra emprende un camino intermedio, y en el próximo pleno pedirá al ministerio que asuma el peaje en el tramo entre Castelló y Orpesa hasta que esté lista la variante de la N-340. Lo hace en solitario. Su propuesta no ha sido comunicada al resto de municipios del litoral de la Plana Alta ni a Fomento, responsable de la variante y destinatario de la demanda. Tampoco al PP en las Corts, donde es diputado el alcalde de la ciudad. Poco después de que Moliner presentara ayer su iniciativa, el síndic portaveu en las Corts, Rafael Blasco, abogaba, a través de un comunicado, por el rescate de los tramos de peaje de la AP-7.
Moliner negó la existencia de contradicciones y afirmó que el PP de Castelló se opuso en el pasado a la liberalización de la AP-7 porque se preveía como "un contrapunto" a la N-340. El vicealcalde recordó que el ayuntamiento financió de forma puntual, durante tres veranos, el peaje de los camiones, y señaló que pide ahora un rescate temporal por el retraso de Fomento en ejecutar el desdoblamiento de la N-340. Sin embargo, a preguntas de este diario, admitió que ha escogido el actual momento al solicitar Camps la gratuidad. El edil criticó la demora del ministerio con la N-340 al tiempo que exigió un cambio en el trazado escogido, licitado hace más de un año(adosado a la autopista por el lado oeste), por una posible afección a la Magdalena. El PP aprobó esta opción en 2003 y se desmarcó de ella en 2006.
Moliner aseveró que la alternativa del ayuntamiento permitiría crear un eje comarcal (plantea una conexión entre la CV-19, acceso al puerto y Orpesa). Un vial complementario, añadió, con los que definió como trayectos de largo recorrido: autovía de la Plana y AP-7.