XAVIER MANZANET VILA-REAL
El Ayuntamiento de Vila-real modificará la Ordenanza de Convivencia Ciudadana, tras dos años de vigencia, para prohibir el "botellón" y sancionar, entre otras conductas, el llevar demasiado alta la música en los automóviles. Todo en un intento de mejorar la calidad de vida de los vecinos. Ambas propuestas van encaminada a atender las demandas de los ciudadanos y se incluirán en un documento base que se someterá a la opinión del Consejo de Participación Ciudadana, según avanzó ayer el alcalde, Juan José Rubert. Antes, las concejalía determinarán las innovaciones en la ordenanza.
El primer edil argumenta su decisión en la necesidad de adaptar la normativa, "una ordenanza que ha demostrado ser un importante instrumento para poder actuar en casos de alteración de la convivencia ciudadana, como demuestran los datos de actuación facilitados por el área de Seguridad Ciudadana". Destacó que se trata de una normativa que en su momento incorporó elementos pioneros, ya que en ellas se contemplan cuestiones como el absentismo escolar, la quema de restos de jardinería, la actividad de los conocidos popularmente como "gorrillas" o la regulación de los casales de las peñas.
Ahora, las diferentes concejalías, ya que la ordenanza incumbe de manera transversal a la mayoría de las áreas, han de analizar el texto para plantear aquellas incorporaciones o modificaciones con las que mejorarlo.
La próxima semana tendrá lugar una reunión para poner en común las diferentes ideas que se puedan plantear, con el objetivo de redactar un documento base. "Esperamos que esté finalizado en marzo para poder abrirlo a la participación ciudadana, a través del Consell de Participación, ya que es importante la opinión de los vecinos", ha señalado Rubert.
Además del control del "botellón" o del volumen de la música de los vehículos, el consistorio propondrá regular el uso de la plaza Mayor y su entorno o la adaptación de los horarios de depósito de la basura. En la renovada ordenanza Rubert espera que también se tomen en consideración detalles como la utilización de las plazas Major y de La Vila.
Acerca de la acusación formulada por el PSPV de que el PP es poco reivindicador, Rubert aseguró que lo que ocurre "es todo lo contrario, porque hasta tengo fama de pesado ante determinados organismos". "Lo que pasa aquí con la oposición es que es que está en una situación compleja y hasta se atreven a lanzar afirmaciones que tienen poco que ver con la realidad".
Y les animó a quejarse a Madrid, ante el gobierno central "que ahoga a la Generalitat, puede que las cosas fueran mejor porque lo cierto es que ignoran que somos un millón más de habitantes en la Comunitat Valenciana y en Madrid no lo tienen en cuenta", apostilló.