VICENT BORRULL CASTELLÓ
La mañana de ayer lunes cambió el panorama meteorológico de los días anteriores. Si bien se despertó brumosa y muy fría, a lo largo del discurrir de las horas, el sol fue ganando la batalla, luciendo radiante, para que el Pregó infantil discurriera por las calles muy alegre y colorista. Pese a que el frío aún era señor del ambiente, los más pequeños lo notaron poco porque, tanto los que participan en grupos de danza, como los que salieron en la comitiva, tenían tal deseo de actividad que su energía simpática, pudo con el bajo nivel que registraba el mercurio de los termómetros.
Ana Frías Llorens, sus damas de honor y sus madrinas estaban particularmente contentas del cambio meteorológico y lucían su mejor sonrisa, sobre todo cuando subieron a la carroza, con un sol radiante que las saludaba en la mañana de ayer.
Como es tradicional, la primera parte del Pregó conoció el desfile de los carros representando alquerías, ermitas, la Panderola, en las que todas las collas de Castelló quisieron participar. Más de un centenar de estos vehículos motorizados con arquitecturas superpuestas desfilaron echando sus ocupantes grandes cantidades de caramelos.
El trabajo que las agrupaciones de amigos llevan a cabo para confeccionar estas construcciones sobre ruedas es muy de admirar, y constituyen una referencia festiva muy singular de Castelló que ya ha comenzado a exportarse.El papel de la Federació de Colles para organizar esta cabalgata es impagable.
También hubo en el desfile representaciones en carrozas de la mitología e historia fundacional con participación de la colla del Rei Barbut, representantes de los Moros d'Alqueria, l'Aljama, la Colla Bacalao la Germandat dels Cavallers de la Conquesta y Cavallers Templers de Castelló.
Las numerosas representaciones infantiles de las 19 gaiatas en que se divide el Castelló magdalenero, desfilaron a continuación, en parejitas de niños y niñas llevando cestos de flores. Los niños vestían de setí y las damitas infantiles lucían sus mejores galas de castellonera. Muy animados, desfilaban un la ilusión pintada en el rostro. Los diversos estandartes precedían los grupos de niños y niñas de sus respectivas gaiatas. Los colaboradores también sacaron a sus pequeños, incluso de pocos meses en carritos de ruedas. La fiesta de los pequeños tuvo una representación de lo más plural en cuanto a edades se refiere.
A destacar la comparecencia en este desfile de los pequeños, de la Bellea Infantil de Alicante y la Fallera mayor infantil de Valencia, las cuales con sus respectivas cortes de honor desfilaron en unas bien aderezadas carrozas, recibiendo la simpatía del público castellonense.
Un grupo de danza antecedió al desfile de los presidentes infantiles que formaron un grupo unitario antes de los clarines de la ciudad que interpretaron, como es preceptivo, la Marxa de la Ciutat . Tuvo este año el honor de actuar de pregoner Joaquín Farnós quien, vestido de setí, desde el enjaezado caballo, cantó con sentimiento, voz limpia y muy buena entonación, los textos escritos para anunciar la fiesta para los niños del poeta Vicent Pau Serra. En los lugares habituales, que fueron el Forn del Pla, El Toll, la Plaza de Cardona Vives, Plaza de la Paz tribuna de Autoridades y ante el monumento al Rey Don Jaime, el joven pregoner, cantó su invitación a la fiesta, escuchando los aplausos del público.
La carroza de la reina, damas y madrinas desfiló escoltada por la guardia municipal de gala. Ana Frías Llorens, con su simpática sonrisa y derrochando ilusión y felicidad, saludaba moviendo si mano derecha con el pañuelo a todas las gentes desde lo más alto de su trono. La Banda Municipal, interpretando garbosos pasodobles populares, cerró esta segunda parte de la cabalgata.
Luego siguieron las muy animadas presencias de colegios de la capital y asociaciones de padres, con una gran cantidad de grupos de danza acompañados musicalmente por rondallas y colles de dolçainers i tabaleters. Había que ver las ganas con que los más pequeños interpretaban sus bailes populares, en una manifestación de castellonerismo desde la base con afán aprender los bailes populares de su tierra.
El Pregó infantil siguió el itinerario tradicional de las calles San Roque, Sanahuja, Mayor, Gasset, Puerta del Sol, Ruiz Zorrilla y Avenida del Rey Don Jaime.