S. PITARCH CASTELLÓ
Las previsiones del sector turístico para la campaña de Semana Santa que se avecina son muy positivas, siempre y cuando, el sol surque los cielos de la provincia. Así, según el presidente de la Federación de Turismo de Castelló, Eduardo Ferreres, el interior estará prácticamente al 100% de ocupación, mientras que en el litoral "puede llegar al 80% si el tiempo acompaña". Las cifras de la temporada de Pascua son muy importantes porque son una radiografía de cómo se comportará el mercado en verano. Además, cabe recordar que esta Semana Santa será la última antes de que el Aeropuerto Costa Azahar está abierto.
Sobre el posible impacto económico del aeropuerto, Ferreres se mantuvo muy cauto ya que aseguró que la infraestructura favorecerá al sector turístico a "medio y largo plazo". "Debemos dejar que el aeropuerto haga su rodaje y no esperar que el primer año vaya a dar resultados espectaculares ya que estas infraestructuras demuestran su rentabilidad a largo plazo", explicó.
Respecto al tipo de turista que llegará en Semana Santa a la provincia, será, según el sector, de la propia Comunitat Valenciana y de Catalunya. "Se trata de un público muy fidelizado que opta por la provincia por su cercanía y el turismo de calidad", argumentó.
De la misma visión que Feturcas son en el Patronato de Turismo que hace unos días se expresaron en la misma línea y muy pendientes de que la meteorología respete la pequeña campaña de Semana Santa.
Por otra parte, la ocupación turística superó el 60% en la costa y el 80% en el interior de la provincia de Castelló durante el puente de San José. El mal tiempo que hizo a partir del sábado contrajo la afluencia de visitantes según los empresarios del sector.
En ese sentido, parte del sector turístico de Castelló calificó de normal la ocupación durante el puente de San José. La única zona que mejoró los resultados generales fue Peñíscola por las fallas de Benicarló, ya que muchas de las personas residentes en las localidades con fallas se toman unas minivacaciones para evitar el ruido y los inconvenientes de las fiestas josefinas. Ferreres también comentó que la fidelización del turismo de la provincia, sobre todo del interior castellonense, favoreció que se llegara a ese 80%, una buena cifra que plantea con optimismo la prueba de fuego que será la Semana Santa. Para que sea redonda deberá hacer sol.