SERGI PITARCH CASTELLÓ
La sombra de los datos de la Encuesta de Población Activa que sitúan a Castelló como la provincia de España que encabeza el desempleo con un 25% de trabajadores en paro planeó durante toda la jornada de ayer en la que se celebraba el 1 de mayo. Los sindicatos mayoritarios, CC.OO. y UGT, salieron a la calle para reivindicar el empleo y contra las reivindicaciones de la patronal y la indefinición del Gobierno de plantear una reforma laboral. Además, los trabajadores castellonenses señalaron al Consell de Francisco Camps como principal culpable de la gravísima situación que viven las comarcas del norte de la Comunitat "porque tienen las transferencias transmitidas".
"Hemos pasado de la mejor situación al infierno", espetó el secretario general de UGT en Castelló, Tino Calero. Calero arremetió contra el modelo económico impulsado por la Generalitat porque "se ha demostrado que ha sido un fracaso", ya que se ha pasado del 6% de paro en los mejores momentos al 25% de la actualidad, el peor registro de toda España. El líder ugetista lamentó que el presidente de la Generalitat "paralizado por sus implicaciones en la trama Gürtel" todavía mantenga la creencia de que el modelo del ladrillo y el turismo sea el más válido para Castelló, "paradigma de la especulación urbanística".
Calero apostó por el cambio de modelo con una recuperación de la Industria y la ampliación de las garantías sociales. Desde CC.OO., su secretaria general, Encarna Barragán, criticó "los constantes incumplimientos del Consell de la Generalitat". Barragán recordó que dos años después que se firmara el PAVACE todavía no se haya impulsado, así como se esté intentando recortes sociales. La líder de CC.OO. denunció que no lleguen las ayudas de la Ley de Dependencia y recordó la situación que se está viviendo en España con la Ley de Memoria Histórica.
La manifestación, que albergó según los organizadores a 5.000 personas, transitó por las calles de Castelló con total normalidad y en un ambiente festivo con collas de "dolçaines" y "tabals" y hasta una charanga. Incluso hubo quien aprovechó para lanzar petardos para celebrar la jornada. La marcha comenzó en la Farola y finalizó en la Plaza de las Aulas, frente a la Diputación de Castelló.
Además de los dos sindicatos mayoritarios, secundaron la marcha toda la plana mayor del PSPV de Castelló, con Francesc Colomer, Juanma Calles, Clara Tirado, Pep Grau, Juli Domingo o Isabel Escudero. Des de EUPV estuvo presente la diputada autonómica Marina Albiol, así como de Iniciativa acudieron Vicent Grau o Carles Mulet. El Bloc Nacionalista Valencià no faltó a la cita.
La presencia de la Plataforma en Defensa de la Ley de Dependencia fue lo más destacado de un marcha en la que se aprovechó para demandar a la Generalitat más medios para uno de los colectivos a los que más les afecta la crisis. 120 años después, las reivindicaciones del 1 de mayo no han cambiado. Empleo y avances sociales, como en el XIX.