J. MESTRE CASTELLÓ
¿Qué significa ser nacionalista?
Es una fidelidad a una identidad primaria, que es ser valencià y el hacer política en clave valenciana. Los valencianistas no tenemos que pedir permiso a Castilla-La Mancha en temas hídricos, por ejemplo, sin obviar que vivimos en un mundo interconectado.
¿Es de izquierdas, progresista, de centro...?
Soy socialdemócrata. Creo que los poderes públicos han de solventar las injusticias de cuna y propiciar una igualdad de oportunidades.
¿Teme que el bipartidismo acabe con las terceras vías, como la del Bloc?
Es un riesgo. En las últimas municipales nos fue justo. Aún y así, Castelló fue la única capital donde el Bloc resistió. Aquí queda espacio para el Bloc además del PP y PSOE. Siempre hay un riesgo que es empobrecedor, y bipartidismo significa mayoría absoluta, y la historia demuestra que no son buenas.
¿Qué expectativas electorales tiene el Bloc para 2011?
Tenemos expectativas de crecimiento. Hemos mejorado en militancia, nos llegan descontentos del PP y PSOE, gente cansada de la confrontación tan bestial entre los dos que reconocen en el Bloc el valor de la serenidad. Nuestro objetivo es conseguir dos regidores. Con dos concejales tenemos claro que el PP perderá la mayoría absoluta.
Si el PP pierde la mayoría absoluta, ¿con quién pactará?
Queremos un cambio profundo en las políticas de la ciudad y ese cambio no es posible con el PP. Ello no quiere decir que nos presentemos para hacer alcalde al PSOE, pero no está en nuestra agenda el ayudar al PP a mantener la alcaldía. Si depende del Bloc, el PP pasará a la oposición.
¿Qué exigirá a los socialistas para llegar a un acuerdo?
Si se dan las circunstancias aritméticas, no negociaré con Calles, negociaré con Colomer en mi condición de presidente intercomarcal del Bloc, porque el Bloc no decidirá sólo Castelló, sino también Borriol, Vinaròs, Torreblanca, l'Alcora y Benicàssim. Habrán muchos pueblos donde los votos del Bloc serán capitales, y por ello negociaremos en conjunto, no pueblo por pueblo. Nosotros estamos a favor de las políticas de progreso, pero no somos sólo los votos que hacen falta al PSOE.
¿No intenta jugar un papel equidistante entre PP y PSPV?
No es verdad que tengamos una política equidistante. Por ejemplo, tras la baja de Carlos Fabra al PP le falta un regidor y el alcalde ha tenido que hacer uso de su voto de calidad en muchas ocasiones. Hay otros temas, como en la modificación del PGOU, que se necesitan 14 votos por ley, aquí ¿qué hacemos?. Sólo por ganarle una votación al PP no traicionaremos nuestra conciencia. Ideológicamente no somos equidistantes, pero eso no significa estar siempre de acuerdo con los socialistas.
¿Volvería a aceptar una regidoría del PP en caso de que repitiera su mayoría, tal como sucedió en el anterior mandato?.
No, si ahora me volvieran a presentar esta oferta, la rechazaría. Me ha resultado bastante frustrante. Sigo pensando que se pueden dar estos casos, Toni Porcar ya aceptó delegaciones con un PSOE de Daniel Gozalbo con mayoría. Sin embargo, el resultado demuestra que nuestro electorado no entiende estas colaboraciones. No nos van bien estos pactos a cambio de nada.
A un año de las elecciones municipales, ¿qué nota le pone al equipo de Alberto Fabra?
Suspenso, porque un equipo de Gobierno con mayoría debería tener la suficiente serenidad de llevar a cabo su programa a la práctica, y en cambio ocupa más tiempo preocupándose de buscar enemigos, de qué decimos la oposición o de promover confrontaciones entre vecinos. Cuando miras sus ruedas de prensa, hay tres para presentar cosas y otras tres para atacar al Gobierno y a la oposición. Tengo la sensación de que se les está agotando su ciclo y son conscientes de ello. No les pongo muy deficiente porque en la modernización de la administración ha habido avances.
¿Cuáles serán las líneas maestras de su programa?
El tema de movilidad será muy importante. Castelló tiene un grave problema de tráfico y hemos de redimensionar el transporte público a la realidad. Apostaremos por acabar el mapa escolar, y queremos garantizar en urbanismo la legalidad de cada decisión. Un eje fundamental será, además, la potenciación de la transparencia municipal.