ALEXIS RUBERT VILA-REAL
Siempre un pasito por delante. El Villarreal, que en las últimas temporadas se especializó en incorporar a su nómina a jugadores jóvenes de proyección media y larga para cederlos a otros conjuntos y poderlos recuperar después, ha vuelto a dar otro paso convirtiendo a estos jugadores en miembros del primer equipo, con etiqueta de futbolistas de Primera División y con la confianza del técnico, Juan Carlos Garrido, para tener todo el protagonismo deportivo. Para los dirigentes del Villarreal, el momento de que estos jugadores den el salto ha llegado, todo ello marcado también por la complicada situación económica que viven los mercados españoles. El sueño del presidente Roig va a ser una realidad.
"Ese ha sido mi gran sueño desde que accedí a la presidencia del Villarreal. Esta temporada alcanzaremos la perfección", señala el mandatario del club amarillo, quien considera que siempre tuvo la ilusión de contar con una plantilla compuesta por "jugadores criados en casa y de coste reducido y un grupo de grandes futbolistas en los que se gastaría el presupuesto ahorrado por los canteranos".
Desde su llegada al Villarreal, Roig se planteó trabajar con la cantera del club, para que esta fuera la base del primer equipo. Para ello se ha desarrollado un trabajo de casi ocho años en los que se ha asentado la estructura de la sociedad con la construcción, primero, de una Ciutat Esportiva y más tarde con la llegada del filial a Segunda División. Este trabajo, según Roig, debía permitir que con el tiempo la base de la plantilla pudiera salir de la cantera, lo que reduciría su gasto y permitiría invertir en otros fichajes. Esta política ya se desarrolló en otros años y contemplaba la cesión de jugadores a otros clubes de Segunda o Primera División para repescarlos después, tal y como ocurrió, por ejemplo, con jugadores como Santi Cazorla o David Fuster.
Esta temporada, sin embargo, será la primera en la que al equipo llegarán varios futbolistas procedentes del filial. El proyecto, en opinión de Roig, "pasa por acercar los dos equipos lo máximo posible y se ha logrado".
En escena
La presencia del filial en los primeros lugares de la clasificación y la aportación de algunos de sus jugadores al primer equipo hacía presagiar que iban a tener un gran protagonismo en la temporada 2010-11. Cinco futbolistas pueden llegar esta temporada a la primera plantilla con la intención de que se conviertan en jugadores importantes para el submarino. Estos son el veloz Jefferson Montero (21 años), Mario Gaspar (20 años), Mateo Musacchio (19 años), Javier Matilla (22 años) y Marco Ruben (24 años). La suerte está echada.