XAVIER MANZANET VILA-REAL
En aras de garantizar la seguridad ciudadana en verano, la Policía Local de Vila-real ha puesto en marcha un nuevo tipo de servicio "que se prestará en toda la ciudad y que tendrá especial incidencia en plazas, zonas ajardinadas y los distintos puntos residenciales de la población", según explicaron ayer el concejal portavoz del equipo de gobierno, Ignasi Clausell, y el intendente de la Policía Local, Ramón Martínez.
En las zonas residenciales se prevé realizar más controles de tráfico incluso nocturnos y controles de ruido de ciclomotores. Si estos superan en 6 los decibelios permitidos quedarán retenidos. Además se suma una vigilancia especial para la totalidad de la Ruta Botánica con el fin de que se respeten señalizaciones y el recorrido de la ruta y el 092 queda al frente de la vigilancia especial preparada para toda la zona residencial y también al frente de la seguridad mientras dure el ciclo cultural "Estiu a l'Ermita".
En el casco urbano será la Unidad de Respuesta Policial la que vele por la seguridad y el respeto en los parques y plazas "con el fin de garantizar la estancia en esos espacios públicos en los que ya se han cursado 69 denuncias en las pasadas semanas por acciones poco positivas".
De las denuncias cursadas 12 lo fueron el pasado mes de junio por absentismo escolar, cuando todavía estaba en marcha el año académico, aunque el mayor número de ellas, una treintena, lo fueron por tenencia o consumo de drogas. Clausell ha insistido en la obligación que tienen los propietarios de perros de retirar las deposiciones de sus animales, recordar que las zonas ajardinadas son para las personas y de no dejar a los animales libres de collares y cadenas ni en zonas urbanas ni en los caminos rurales "cosa que suelen hacer muchos propietarios para que el animal pueda correr por esos lugares sin calibrar que pueden encontrarse con otras personas y sin valorar adecuadamente que cualquier animal puede cambiar la forma de su carácter en el momento menos esperado".
También en Vila-real se constata que parece aumentar la costumbre de circular por las aceras montados en bicicleta. La costumbre puede resultar peligrosa para los peatones y la Policía Local "toma nota del asunto", ha dicho el intendente Ramón Martínez.