VICENTE BLAY VILA-REAL
El interminable culebrón del caso Mallorca sigue dando mucho qué hablar. Hoy es el día marcado por la UEFA como límite para anunciar qué conjunto, si el Villarreal o el bermellón, disputará la Europa League esta temporada junto al Atlético de Madrid y el Getafe, aunque desde las islas no albergan muchas esperanzas con que sea su nombre el escogido por el organismo europeo.
El motivo, una misiva que desde Nyon ha llegado a las oficinas del club balear y que, como relata el abogado de la entidad, Luis Huerta, "nos hace pensar que mañana -por hoy- lo más probable es que nos quiten la licencia. El club ha recibido una carta que explica los motivos por los cuales se le revocará la licencia", comenta el jurista.
Dicha misiva apunta, según Huerta, a las "deudas con hacienda, seguridad social y con un par de clubes" las causas de la retirada de la licencia.
La presumible negativa europea al Mallorca por su situación económica ha hecho que desde los despachos de la entidad balear se empiece a trabajar de cara a una posible actuación en la justicia ordinaria. El jurista asegura que "el Mallorca tiene que defender sus intereses, ya que se siente discriminado".
De hecho, uno de los pilares de la argumentación del conjunto de Serra Ferrer es la "difícil" situación económica que atraviesan otros clubes. El abogado bermellón afirma que muchas entidades están como el Mallorca, e incluso asegura que "el Villarreal está en una situación económica peor. Tiene una deuda objetiva de 240 millones de euros y el Mallorca de 70", asevera Huerta.
Con todo, y a la vista de la más que probable negativa europea al sexto clasificado, Huerta apunta una posibilidad que, aunque suena a rumor, se podrían barajar en la UEFA, que no es otra que la de revocar la licencia al Mallorca y dejar huérfana la plaza.
El diplomático y presidente del Mallorca, Josep Pons, anunció ayer que permanecerá en ese cargo, aunque "de forma temporal suspenderá algunas funciones ejecutivas" para defenderse de lo que denominó "queja" de una trabajadora de la embajada de España en Viena (Austria).
Pons explicó en una rueda de prensa que "se defenderá" de las imputaciones que le hace la empleada de la embajada, aunque ha insistido en que se trata de una "queja y no de una denuncia", ya que no existe una base jurídica para sustentar una acusación formal, precisó.
Al parecer, el diplomático se enfrenta una denuncia por acoso sexual interpuesta por una trabajadora de la embajada ante el gobierno austríaco. La presunta víctima es una mujer de unos 40 años, que sufrió las supuestas situaciones de acoso hace un año e interpuso la citada denuncia. efepalma