JUANJO GARCÍA GÓMEZ VALENCIA
El magistrado instructor del caso Gürtel en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Antonio Pedreira, ha rechazado el recurso del PSPV en el que los socialistas reclamaban la exclusión del PP en la causa por considerar que los populares incurren en fraude procesal ya que, personados como acusación popular, ejercen realmente de defensa. El juez, no obstante, no ha entrado en el fondo del planteamiento de los socialistas y deja en manos de la misma sala del TSJM la decisión sobre la continuidad del Partido Popular en el proceso.
El PSPV pidió la salida del PP del proceso en sus alegaciones al recurso de los populares contra el primer auto de Pedreira en el que se inhibió en favor del TSJ valenciano al entender que existía conexión entre el caso Gürtel y los presuntos regalos de trajes a dirigentes del PP, entre ellos, al presidente Camps. En su segundo auto, Pedreira volvió a rechazar las pretensiones de los populares pero obvió la petición del PSPV. Entonces los socialistas recurrieron ese segundo auto del juez pidiendo la exclusión del PP. Pedreira ha resuelto que, como el el PSPV no recurrió su primera resolución, no puede hacerlo contra la segunda, e indica que, en todo caso, esa petición podrá formularla directamente a la sala del TSJM cuando el PP apele. De este modo, será la sala del alto tribunal madrileño la que resuelva si el partido de Rajoy continúa en el proceso, ya que los populares han presentado la apelación y, según fuentes socialistas, el PSPV reiterará a los jueces de Madrid su petición.
"Vergüenzas éticas"
Ayer, el portavoz socialista en las Corts, Ángel Luna, comparó la estrategia del PP en Gürtel con el régimen franquista, tras las declaraciones del portavoz popular, Rafael Blasco, en las que defendió que Camps "no puede cuestionarse más que por el voto de los ciudadanos" debido a su gestión. "Ya hace falta tener un cuajo suficientemente hecho como para contraponer la poca importancia de la corrupción a la eficacia de la gestión", lamentó Luna, quien recordó que este discurso ya se utilizaba con Franco.
Acusó a los popular de dedicarse a "dilatar y confundir" en el proceso, con el objetivo de provocar el "hastío" en la opinión pública, buscando la "banalización de la corrupción". Y elevó la crítica a Rajoy al denunciar que éste, al condicionar la candidatura de Camps a la actuación de la Justicia, "está poniendo también al aire sus vergüenzas éticas porque está realizando un cálculo exclusivamente electoral". Si Rajoy tuviera claro que Camps ha de ser el candidato, "ya lo habría dicho claramente", aseveró el portavoz socialista. En su opinión, la conexión del caso Gürtel y los trajes "es evidente". "A Camps no le regalaban trajes en 2003", asestó.