MARINA DOMINGO BURRIANA
El pleno de Burriana aprobó ayer por unanimidad en su sesión ordinaria de septiembre una modificación de crédito de 150.000 euros que se destinarán al derribo de la edificación situada entre el Camí d'Onda y la ronda de la Panderola. Así, pues, tras la adquisición de una vieja casa situada en la esquina entre el Camí d'Onda y la calle la Vieta y su posterior derribo, será posible la construcción de una pequeña rotonda que dará fluidez al tráfico en este punto de entrada al anillo de circunvalación de la ciudad.
Desde que se efectuó la actual remodelación de tráfico, los vehículos que entran a Burriana por el Camí d'Onda acceden a través de la calle la Vieta, tras tomar una curva de 90 grados, lo que constituye una maniobra peligrosa. El consistorio opta así por la solución más inmediata para arreglar este problema, que es la compra del inmueble, situado en el número 55 de este camino y así canalizar el tráfico a través de una rotonda y facilitar también la entrada a otros viales como la calle Andén que transita por detrás de la Llar Fallera.
Por otra parte, el pleno rechazó por mayoría (con los votos en contra del PP y CV y a favor del PSPV y de Cibur) la moción presentada por el PSPV para que se redacte y se apruebe el reglamento regulador de la ceremonia civil popularmente conocida como "bautizo civil".
Un bautizo "anormal"
El portavoz del equipo de gobierno, Enrique Safont, argumentó frente a los socialistas que no se les podía pedir que vieran "lo anormal como normal" y aseguró que no era "ni necesaria ni oportuna" la creación de un registro municipal de ceremonias civiles con otorgamiento de la carta de ciudadanía. En la misma línea, Mercedes Giménez (CV), tampoco dio su voto favorable a la moción ya que "no hace falta redoblar la burocracia cuando la familia puede celebrar una ceremonia libremente", afirmó. Por otra parte, Mª Dolores Aguilera (Cibur), agradeció a los socialistas "habernos hecho ver una creciente demanda social que nosotros desconocíamos" por lo que sí que votó a favor, ya que "los tiempos cambian y éste es un buen camino para mejorar la integración del individuo".
El portavoz socialista, Ramon Monferrer, lamentó que "se vaya a negar que cualquier ciudadano haga con conciencia lo que decida".