J.MESTRE/J.R./V.G/ CASTELLÓ
El presidente de la Diputación de Castelló, Carlos Fabra, corrigió ayer a la consellera de Bienestar Social, Angélica Such, y reconoció que la Generalitat retrasa la apertura del centro Gran Vía de Castelló para personas dependientes por falta de financiación. Pocos minutos antes y en Burriana, la consellera había alegado que el centro no está abierto porque la "obra no está todavía recepcionada".
Las declaraciones de Fabra y Such coincidieron prácticamente a la misma hora y justo el día en que la consellera visitaba la provincia. El presidente provincial presidía el pleno de la diputación y la consellera asistía a la inauguración de un centro de día en Burriana. Fabra reveló en el turno de ruegos y preguntas que mantuvo el lunes un encuentro con el presidente del Consell, Francisco Camps, en el que le reivindicó varias infraestructuras pendientes en Castelló, entre otras, el centro Gran Vía. La Generalitat mantiene bloqueada su apertura tras acabar las obras en diciembre de 2008, tal como indica la misma constructora del proyecto en su página web. Fabra afirmó que Camps le trasladó que el retraso se debe a cuestiones "económicas" y añadió que es "una pena" que esté cerrado después del esfuerzo realizado por las administraciones que lo han impulsado.
Con estas palabras, el presidente de la diputación puso en un brete a la consellera de Bienestar Social, que casi a la misma hora ofrecía una explicación que no concuerda con lo dicho por Fabra ni con la información de la adjudicataria. La consellera apuntó que "en el centro Gran Vía no esta recepcionada la obra por causas ajenas a la voluntad de la conselleria, si bien parece estar en la fase final". Asimismo, Such destacó que "la conselleria, para agilizar la apertura del centro lo máximo posible, ha procedido a iniciar el equipamiento, que normalmente se hace después de recepcionar la obra". "Nos estamos adelantando en todo lo que está en nuestra mano para abrirlo lo antes posible", dijo.
Las obras del Gran Vía, un proyecto que empezó a gestar en el año 2000 el entonces presidente del Consell, Eduardo Zaplana, se iniciaron en 2006 y terminaron a finales de 2008. El presupuesto ha rondado los 8,5 millones de euros, financiados por la Generalitat, diputación y Ayuntamiento de Castelló.