DIEGO MANRIQUE CASTELLÓ
Los datos extraídos de la memoria anual del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) no dejan a Castelló en muy buen lugar. El funcionamiento, presupuestos y eficacia del sector judicial de la provincia se encuentra en perfecta conexión con la dinámica que se vive en la Comunitat Valenciana, donde la situación no es precisamente para celebrarla con una "mascletà".
Castelló es la segunda provincia española con más congestión en los juzgados. Tan solo Toledo, con un 3'18, puede superar las marcas castellonenses, establecidas en el 2'94. La comparación con la media española (2,25) resulta del todo desequilibrada.
Los análisis del CGPJ otorgan a la provincia la medalla de plata de la congestión judicial. Pero, si esta segunda posición ya era todo un demérito, la tasa de casos pendientes dirige a la justicia castellonense directamente a la gloria.
Estos índices calculan la relación existente entre los casos pendientes y los resueltos, donde la media del país se sitúa en 1'28.
Si en compleja situación se encuentra la Comunitat, con un índice del 1'44, las cifras otorgan a Castelló un 1'94 en esta tasa de pendencia, alcanzando la antepenúltima posición. Una situación de "privilegio" que en el fútbol viene a significar el descenso de categoría. Un dudoso honor en el que sólo Toledo y Ciudad Real discuten a Castelló la hegemonía española.
A pesar de batir récords en casos pendientes y en el número de colas con personas sin atender en las salas de sus juzgados, el sistema judicial castellonense ha despedido a 5.825 empleados en los últimos cuatro años, tan sólo en la jurisdicción de delitos sociales, lo que significa que no forman parte de esta abultada cifra los despidos en salas de lo penal, lo civil, lo contencioso-administrativo y la justicia militar.
Historia judicial
Según la proyección llevada a cabo por la CGPJ para este 2011, y con el estudio de los datos del primer trimestre del presente, habrá cerca de nueve millones y medio de casos de nuevo ingreso en los juzgados españoles, con una evolución del 0,1% respecto al 2010.
Lo verdaderamente curioso de estas cifras el el cálculo de esta evolución en 100 años, y es que la justicia española registró menos de 25.000 casos en 1910.
Sin embargo, y pese a este crecimiento tan descomunal, no son comprensibles las tasas de congestión y casos sin resolver que se amontonan en los juzgados.
La Comunitat es de las más lentas en justicia
La memoria anual de 2010 del Consejo General del Poder Judicial muestra que la Comunitat Valenciana es la cuarta por la cola en cuanto a la duración de los pleitos se refiere. De este modo, mientras la media nacional señala una espera estimada de 8,3 meses, los valencianos se ven obligados a alargar este periodo hasta los 9,7 meses. Sin embargo, las audiencias provinciales de la Comunitat se sitúan por debajo de la media española.
En las provincias valencianas se encuentra el 10% de los jueces y magistrados de todo el país, sin embargo el número resulta insuficiente, dadas las cifras de congestión y casos en espera. Además, es de las últimas autonomías en cuanto al número de jueces por cada cien mil habitantes. Lo que demuestra que el 10% no basta para la densidad de población de la Comunitat.
La escasez de estos servicios en materia judicial es palpable en toda la Comunitat Valenciana, que es la tercera autonomía que menos inversión realiza en justicia por habitante. Un total de 47,4 euros anuales por cada uno de los valencianos sirven para alcanzar un presupuesto de 274,8 millones de euros, que no es mayor que el de 2009. d. manrique castelló