VICENT X. CONTRÍ CASTELLÓ
Es la droga más popular. Una hierba cuyo icono -en forma de dibujo de la hoja- se reconoce en todo el mundo. La marihuana, sin embargo, apenas es estudiada por los médicos cuando las consecuencias que acarrea su consumo son nocivas. Es una de las conclusiones del análisis de 50.000 documentos médicos realizados por la Unidad de Información e Investigación Social y Sanitaria (Uisys), un organismo formado por profesionales de la Universitat de València (UV) y el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). En el estudio han participado el sociólogo Víctor Agulló Calatayud y el profesor del departamento de Historia de la Ciencia y Documentación, Gregorio González Alcaide, ambos de la UV.
Los investigadores señalaron que llama poderosamente la atención el escaso número de trabajos en relación con la marihuana, "pese a que es la sustancia ilegal más ampliamente consumida en el mundo, que sus riesgos no son bien conocidos y que constituye habitualmente la puerta de entrada para el consumo posterior de otras sustancias consideradas más nocivas" señalan los profesores.
La clasificación elaborada gracias a la principal base de datos biomédica a nivel internacional, Medline, la encabezan el tabaco y el alcohol. Los trastornos relacionados con el uso del tabaco están abordados en el 55% de los documentos, seguidos por el alcohol (39%), los opioides (6%), la cocaína (4%), la marihuana (3%) y, finalmente las anfetaminas, estudiadas en el 2 %. Respecto a la Marihuana,se describe una gran cantidad de patologías que se asocian a sus diferentes grados de consumo y que se han constatado en ese 3% de documentos analizados. Esquizofrenia, trastornos psicóticos, pérdida cognitiva o depresión (entre otros) son los efectos que se describen en los estudios abordados.
En el avance de su estudio, Agulló y González explicaron que es especialmente preocupante la situación en los países en vías de desarrollo, ya que "estos países representan el 87% de las cargas asociadas al consumo de alcohol y están especialmente expuestos a la presión de las industrias tabacaleras, lo que provoca que muchas familias dediquen gran parte de sus escasos ingresos a adquirir tabaco en detrimento de la alimentación y otras necesidades básicas".
Países desarrollados
Otra circunstancia es la falta de datos sobre estos países ya que la mayoría de documentos analizados se publican en países desarrollados y en inglés (como es el caso de los 50.000 archivos de Medline). Por lo tanto, es difícil conocer el alcance real del consumo de drogas legales e ilegales y sus consecuencias en África, Asia y América del Sur. El estudio de Uisys, en el que también han participado los profesores de la Universidad de Oporto, Luís Fernandes y Marta Pinto, se presentará el mes que viene en el Congreso Internacional de Toxicomanías que se celebrará en la ciudad vasco-francesa de Biarritz.