J.T. ALBOCÀSSER
Un incendio que se declaró a las 00.15 horas de la madrugada del sábado día 8 en las proximidades del Centro Penitenciario Castellón II, ubicado en Albocàsser, se dio por controlado a última hora de la tarde de ayer después de haber arrasado con 171 hectáreas de las que 114 eran de terreno forestal y 57 de terreno agrícola. Fuentes del Centro de Coordinación de Emergencias informaron de que todavía permanecían en el lugar un retén de forma preventiva para evitar que se reavive el fuego, aunque los medios aéreos ya se habían retirado a lo largo de la tarde.
Durante toda la jornada trabajaron en su extinción 9 medios aéreos, entre los que se encontraban 4 aviones Air-Tractor y 5 helicópteros, incluyendo los dos que portan las brigadas helitransportadas de Tírig y el aeródromo del Grao de Castelló. En principio se movilizó una brigada del parque de Benassal y un capataz forestal para evaluar la situación. Una vez comprobada la seriedad de la situación, agravada por fuertes rachas de viento de hasta 70 kilómetros por hora, se movilizaron otras seis brigadas de emergencia y otra dotación del parque de Benassal. A las 5 de la mañana se desataba la preocupación entre propietarios de granjas de Albocàsser, debido a que el fuego estaba en las proximidades. No obstante, la actuación de los bomberos impidió que se llegasen a quemar estas instalaciones. «Hemos visto el fuego cerca, pero finalmente hemos podido salvar la granja y los animales», según comentaba el propietario de una granja situada cerca del polideportivo de Albocàsser.
En la extinción, además de los medios aéreos, trabajaron seis brigadas rurales de emergencia y los bomberos del Consorcio Provincial pertenecientes a los parques profesionales de Orpesa y Benicarló, además de los bomberos voluntarios de Llucena y Benassal. En total un operativo de 80 profesionales. En las tareas de extinción se estrenó la Unidad de Coordinación, recientemente adquirida por el Consorcio Provincial de Bomberos.
Desde que comenzaron a trabajar los medios aéreos se pudo en el control de las llamas. Además, el fuego, del que todavía se desconocen las causas, avanzaba en dirección opuesta al viento, por lo que las condiciones fueron más favorables que a primera hora del día. Los bomberos y brigadistas se centraron en proteger del fuego las granjas y algunas casetas abandonadas.