12 de enero de 2016
12.01.2016

El calor del invierno complica el diseño del plan antimosquitos

Biólogos estudian cómo afecta el desarreglo estacional al ciclo reproductor de los insectos para definir el tipo de tratamiento adecuado y el momento más oportuno para su aplicación

11.01.2016 | 23:54

La elaboración de una estrategia de ámbito provincial para combatir la plaga de mosquitos se ve alterada por un invierno anómalo, por caluroso, que hace presagiar que el frío, cuando llegue, se prolongará más de lo habitual. Un desarreglo estacional que dificulta una planificación anticipada de los tratamientos antimosquitos.

La diputación ha activado el Servicio Provincial de Prevención de Plagas y Mosquitos y se ha erigido en coordinadora de la acción de los ayuntamientos para evitar que cada uno haga la guerra por su cuenta. El diputado responsable del área de Sostenibilidad, Mario García, admitió ayer que poco se ha avanzado en los dos últimos meses en el diseño del plan para evitar que el próximo verano sea como el pasado, en que los mosquitos camparon a sus anchas por la provincia y se convirtieron en un problema de salud pública.

García incidió en la que las circunstancias meteorológicas no ayudan a la hora de elaborar una planificación. Según señaló, los biólogos a los que ha recurrido la diputación están estudiando en qué medida las elevadas temperaturas, impropias del invierno, pueden incidir en el ciclo biológico de los mosquitos. «Es un tema complicado porque las estaciones se están solapando y es posible que el frío, como ocurre ahora con el calor, también se prolongue más de lo habitual.Si fijamos fumigaciones en un mes determinado y resulta que hace más frío de lo previsto, podrían no ser efectivas al no haber eclosionado las larvas de los mosquitos», explicó.

Los ayuntamientos han insistido en la necesidad de realizar fumigaciones aéreas. Una opción que requiere una compleja tramitación, sobre todo en zonas protegidas, que constituyen el 40 % del territorio provincial. La petición corresponde a los ayuntamientos, mientras que la concesión de los permisos implica a la Generalitat y al Ministerio de Medio Ambiente. La diputación tratará de ejercer de interlocutor de los ayuntamientos ante las administraciones central y autonómica.

Como ya informó este diario, existe también la posibilidad de realizar fumigaciones aéreas con drones en enclaves de difícil acceso por tierra. Estos vehículos aéreos no tripulados tienen una autonomía de 30 minutos y pueden cargar 50 kilos. Son óptimos para actuar en zonas con aguas estancadas.

La diputación ha ofrecido a los municipios la asistencia técnica del equipo del catedrático de Entomología y Control de Plagas de la Universitat de València, Ricardo Jiménez. El grupo académico colaborará con los ayuntamientos en la redacción de los planes que determinarán los focos potenciales de proliferación de mosquitos. A partir del diagnóstico, se realizará una estrategia conjunta de actuación. La actuación de la diputación es complementaria a la de los ayuntamientos, que son los competentes en la materia. La entidad provincial intervendrá en las zonas no urbanas, mientras que los ayuntamientos deben velar por el control de los mosquitos en el núcleo de población.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

EL HUMOR GRÁFICO DE XIPELL


anteriorsiguiente

Playas en la Comunitat Valenciana

Los mejores restaurantes en Valencia

Descubre las playas de Alicante, Castelló y Valencia y el mapa con todas las playas. ¡Vota tu playa favorita, envía fotos de las playas y decide dónde pasar tus días de sol!

 
Enlaces recomendados: Premios Cine