Nacho Martín, Castelló
De un lado, Fabra ha terminado aceptando el trazado oeste si el Ministerio de Fomento adopta las máximas medidas correctoras para minimizar el impacto en el entorno de la Magdalena. «Lo único que pedimos es sensibilidad y que se apliquen las medidas correctoras necesarias para que haya cuanto menos incidencia mejor».
Por otro, Manuel Llorca planteó su oposición a la alternativa aprobada por Fomento (trazado oeste) debido a su impacto sobre una línea de viviendas de la urbanización Las Palmas.
Los aliados de gobierno del PP en Benicàssim (ARB) también rechazan la opción este (dado que impediría construir el proyecto urbanístico de la Ciudad del Ocio) y ofrecen como única solución el desdoblamiento y liberación de la actual autopista AP-7. Así lo explicó textualmente el propio alcalde. «Le hemos planteado a la conselleria una postura unánime, aprobada en pleno por todos los grupos, que es la ampliación y liberación de la actual autopista AP-7 para que la N-340 no afecte a las urbanizaciones. Nosotros no creemos por el momento en las medidas correctoras, porque entendemos que el trazado afectaría inevitablemente».
Las máximas autoridades locales de Castelló y Benicàssim trasladaron su inquietud al conseller de Infraestructuras, José Ramón García Antón, al objeto de que medie ante el Ministerio de Fomento.
García Antón se comprometió a contactar con los servicios técnicos del Ministerio de Fomento para encontrar medidas correctoras que alejen el trazado oeste de la Magdalena y plantear las reivindicaciones del Ayuntamiento de Benicàssim, que en principio se opone a cualquiera de las alternativas posibles y opta por la liberación de la autopista. La reunión de Valencia es el último capítulo de una polémica que nace con la carta que dirigió Alberto Fabra el pasado 3 de febrero a la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, para pedir una modificación del trazado que había solicitado el pleno de forma unánime el 27 de noviembre de 2003.
Dicho documento, enviado sin consultar a la oposición, reclama «la posibilidad de elaborar un trazado alternativo que discurra de forma paralela a la autopista A-7 por su lado este» (justo el extremo opuesto por el que discurre la opción solicitada por el ayuntamiento y aprobada por Fomento).
La carta de Alberto Fabra alega que el trazado oeste discurriría a 200 metros del futuro Paraje Natural del Ermitorio de la Magdalena. El alcalde reconoció ayer mismo que el vial no invadiría el área de protección del paraje, pero aún así alega que discurre «demasiado cerca».