Emilio Regalado, Castelló
La Conselleria de Territorio y Vivienda ha emitido un informe en el que considera fundamental que el Ayuntamiento de Navajas elabore un informe «sobre los riesgos geotécnicos en el expediente de concesión de la licencia municipal», relativo a la obra impulsada por la promotora del propio alcalde, el popular José Vicente Torres, en una calle en cuyo subsuelo se encuentra una gruta.
Es la respuesta emitida por los servicios técnicos de la conselleria a José Domínguez, el vecino de Navajas que ha llevado al juzgado la construcción de un bloque de viviendas junto a su casa al considerar, entre otros aspectos, que Torres, en su calidad de alcalde y promotor de la obra, ha podido cometer un presunto delito de prevaricación al dar el visto bueno a la obra sin los correspondientes estudios y licencias.
El informe está suscrito, con fecha 16 de marzo de 2006, por el jefe del servicio de Ordenación Sostenible del Medio de la Dirección General de Planificación y Ordenación Territorial. En este escrito de la conselleria se recalca además que la citada dirección general «ha solicitado información Al Ayuntamiento de Navajas sobre la consideración de los riesgos en el expediente de concesión de la licencia municipal». Una petición que se sustenta, según la jefa del área de Planificación y Ordenación del Territorio, en «asegurar el adecuado cumplimiento del artículo 16 -referente a protección de las cuevas- de la Ley 11/1994 de la Generalitat sobre Espacios Naturales Protegidos de la Comunidad Valenciana».
Bloque de viviendas
Todas estas percepciones parten de la documentación remitida por José Domínguez a la conselleria, en la que denunció las actuaciones de la empresa Villas de Navajas, promotora propiedad del alcalde y su socio, Agustín Villanueva, que intenta poner en marcha un bloque de viviendas en la calle Vicente Mortes de Navajas.
Al margen de dilucidar a nivel judicial la actuación del alcalde a la hora de concederle permisos municipales a su propia promotora, así como su participación directa en el ayuntamiento en los expedientes relativos a su empresa, el denunciante pelea por proteger la cueva situada en las entrañas de la calle.
El principal problema radica en la iniciativa de Villas de Navajas de colocar una grúa de 50 toneladas para la obra, no en el solar donde se levantará la finca, sino en plena calle, con una previsión de cortarla al tráfico durante año y medio y prácticamente encima de la cavidad.
Sobre la afección negativa de las obras sobre la cueva en su calidad de espacio natural, consideran desde la Generalitat que «en caso de producirse sería consecuencia directa de la insuficiente consideración del posible riesgo geotécnico de hundimiento, colapso o alteración natural, derivado de la existencia de una cavidad subterránea bajo la edificación proyectada».
Respecto al riesgo de hundimiento, la normativa establece unos requisitos mínimos sobre seguridad estructural de las construcciones, «entre los que se entiende debe contarse la prevención de riesgos geotécnicos». Así, se añade que «para la concesión de la pertinente licencia municipal el ayuntamiento debe haber constatado previamente que el proyecto de edificación contiene una justificación suficiente de la seguridad estructural del edificio desde el punto de vista geotécnico».
Medidas correctoras
En cuanto al posible riesgo de daño estructural sobre la cueva, el cumplimiento de la Ley 11/1994 «impone la necesidad de que las obras, y en particular las cimentaciones, no afecten negativamente a las características físicas de la cavidad o, en caso de existir afección, contengan las oportunas medidas correctoras o de restauración».