Victoria Salinas,
Castelló
Burriana podría ver cómo dan comienzo los trabajos del primer macroproyecto residencial con golf del municipio el próximo mes de junio de 2008, casi siete años después de que el pleno aceptara desarrollar esta iniciativa urbanística que cambiará la fisonomía y la entidad turística de la localidad.
Así lo han asegurado fuentes de Sant Gregori Golf SA, la adjudicataria del programa de actuación integrada desde agosto de 2001, en cuyo calendario de trabajo figura el próximo mes de junio como el de inicio de los movimientos de tierra. Eso es, al menos, lo que esperan los responsables del PAI, que confían en que la fecha se cumpla.
Para que se dé esta circunstancia, antes el Ayuntamiento de Burriana tendrá que haber resuelto el trámite de aprobar definitivamente el proyecto de reparcelación, una tarea que se prevé ardua y para la que el consistorio ha solicitado ayuda externa para resolver cuanto antes las cerca de cuarenta alegaciones planteadas por los vecinos
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algunas de ellas de considerable complejidad
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En los planes de Sant Gregori Golf SA, el documento reparcelatorio debería estar resuelto sobre el mes de marzo de 2008, en cinco meses, para dejar el margen necesario para inscribirlo en el registro de la propiedad antes de entrar con las máquinas a los 2.555.000 m
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que componen el PAI, entre los que se incluyen los 700.000 metros cuadrados que ocupa el principal atractivo del desarrollo: su campo de golf.
Por ahora, desde el equipo de gobierno de José Ramón Calpe, se están poniendo todas las facilidades para acelerar el plan, que arrastra más de dos años de tramitación municipal desde su aprobación definitiva el 17 de enero de 2005. Desde entonces, diferentes problemas entre la urbanizadora y el entonces gobierno de Alfonso Ferrada han retrasado los trámites, el más importante los cambios que intentó realizar el gobierno sobre el acuerdo al que llegó en su día con la urbanizadora sobre el pago de las cuotas de urbanización.
De hecho, y tras la tormenta política que provocó esta decisión en su día, el consistorio aún no ha notificado oficialmente cual será su decisión, pese a que desde la empresa ya se requirió a principios de año al consistorio, como uno más de los propietarios afectados, a que decidiera su forma de pago. Desde la adjudicataria confían en que la decisión no reviva fantasmas del pasado y que pueda estar resuelta para la aprobación definitiva del proyecto de reparcelación.