Levante de Castelló,
Benicàssim
Problemas en el desarrollo de las obras y modificados en el proyecto original provocarán que el Albergue Argentina de Benicàssim, emblemática instalación juvenil cerrada desde hace años por su grave deterioro, retrase su reapertura hasta el año 2009. La primera teniente de alcalde y responsable de Urbanismo del Ayuntamiento de Benicàssim, Susana Ros, aprovechó la visita relámpago que realizó ayer el vicepresidente tercero y responsable de Bienestar Social, Juan Cotino, a las obras para que el centro pueda ponerse en funcionamiento cuanto antes.
Los problemas con los que se ha encontrado el proyecto ya habían motivado, según explicó ayer Susana Ros, que la propia Junta de Gobierno del ayuntamiento benicense acordara el pasado viernes solicitar a la Conselleria de Bienestar Social un mayor impulso.
Según comentaron los propios técnicos, las obras podrían concluirse a principios del año 2009, aunque desde el consistorio se cree que lo más probable es que no se ponga en funcionamiento hasta el verano de ese año. Las mismas fuentes destacaron el importante esfuerzo realizado para llevar a cabo las obras de mejora sin necesidad de modificar la estructura general del edificio con el objetivo de mantener su carácter arquitectónico. De hecho, la propia Susana Ros, que acompañó al conseller junto con el también teniente de alcalde Gustavo Ramón y a la portavoz del grupo popular, Susana Marqués, ha destacado que se trata de una construcción
«muy querida por los vecinos y vecinas de Benicàssim, que no habrían entendido que se derribase para construir un edificio nuevo, por lo que la reforma ha sido la mejor opción»
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Por su parte, Juan Cotino señaló tras la visita que el albergue va a aumentar los espacios comunes multiusos, apuntando que los trabajos que se realizan servirán para ampliar el número de habitaciones dobles hasta 37, que en la actualidad son las más demandadas por los alberguistas.
Accesibilidad
Las obras, según señalan desde la Conselleria de Bienestar Social, consisten en la reforma integral del interior del edificio del albergue, conservando los elementos de interés arquitectónico y dotándolo de plena accesibilidad. Así, la remodelación integral del albergue supone una adecuación a las exigencias actuales de los alberguistas y a la adaptación a la normativa vigente en materia de edificación y supresión de barreras arquitectónicas.
Este último aspecto se ha tenido muy en cuenta ya que el proyecto, según la conselleria, va más allá del estricto cumplimiento de los estándares contenidos en la legislación que regula esta materia: el número de plazas adaptadas para personas con movilidad reducida se eleva a 23.
El número total de plazas se sitúa en 142, distribuidas en habitaciones con capacidad para 2 personas (37), 4 personas (11) y para grupos más numerosos, de hasta siete personas (3), todas ellas con cuarto de baño. Con la modernización el albergue contará con salas multiusos, aulas, talleres, lavandería y cocina para alberguistas, sala de juegos y biblioteca, además de cocina y comedor.