Javi Mata, Boleslav.
enviado especial
A Manuel Pellegrini le salió bien su revolución en el once. Mavuba volvió a dar un paso más en su crecimiento como director en en el centro del campo y Josemi debutó en el lateral derecho esta temporada con dignidad. Mucho sacrificio el mostrado por el malagueño que no dudó en desdoblarse una y otra vez a la búsqueda de un hueco en ataque, ardua tarea pues el conjunto checo renunció desde el primer segundo al balón, y con siete hombres fijos en su campo se dedicó a defender el empate a cero en el marcador. Una táctica que pronto adivinaron los amarillos que probaron a disparar desde lejos en busca de un rechace que le diera alguna oportunidad para adelantarse en el electrónico.
Matías, muy activo en esta primera mitad, lo intentó en dos ocasiones sin acierto. El único susto del Mladá se dio en el minuto 9, cuando dos errores continuados de la defensa amarilla dejaron colgado un balón en el área que Matejovsky a punto estuvo de convertir a no ser por la buena actuación de Diego López, que paró con la cara el esférico. Sería la única vez que aparecería en acción el guardameta antes del descanso.
Tras esta jugada, el Villarreal se dedicó a jugar más al toque y es ahí cuando empezó a conseguir esa profundidad que le faltó en los primeros compases del duelo. Una propuesta muy arriesgada la de los amarillos, pues una y otra vez eran frenados por la contundencia defensiva de los checos que en 14 minutos ya llevaban acumulados ocho faltas, una de ellas cometida sobre Nihat dentro del área que el árbitro obvió. Pero, minutos después, el turco volvió a ser protagonista, pues tras una contra magistral iniciada por Matías, el chileno mandó el balón al «15» amarillo, que se quedó sólo ante el portero y como siempre se mostró letal en el uno contra uno. Un 0-1 que, sin embargo, no provocó el efecto esperado por los vila-realenses, que siguieron sin encontrar espacios ante un Mladá completamente replegado.
Algo más abierto salió al terreno de juego tras el descanso el conjunto local, con una reacción tímida en busca del tanto del empate. Estrategia que pronto aprovechó el Villarreal para lograr la tranquilidad a través de una perfecta combinación entre Matías y Cazorla, que subió el segundo tanto al electrónico.
Tras esta ventaja, el submarino se relajó y ello, unido al cansancio, fueron las premisas necesarias para que el Mladá Boleslav se acercara con algo de peligro al área amarilla, a través de un disparo del recién entrado Reznicek, que no dio apenas problemas a Diego López. Manuel Pellegrini respondió a las necesidades del equipo e introdujo en el campo a Guille Franco por Nihat, ya pensando en el próximo encuentro de Liga ante el Sevilla, pues el turco volvió a evidenciar que está en racha.
Y precisamente en el Sevilla estaría pensando el conjunto de La Plana Baixa cuando a punto estuvo de echar al traste la victoria en los minutos finales con un gol del gigante Mendy y con otro, por suerte anulado sobre la bocina por fuera de juego, y que hubiese supuesto la igualada. Al final, 1-2 y objetivo cumplido.