I. F., Castelló
Los feriantes cerraron ayer la tradicional feria de noviembre de Castelló con un balance regular en el aspecto económico, ya que las ganancias de este año han sido menores que las del año pasado, en la que vivieron una feria de Todos Los Santos muy buena. El presidente de la Asociación de Feriantes, Antonio García, aseguró que «no estamos contentos, ni tristes. Podemos calificar este año de regular». García señaló que esta edición el tiempo había acompañado, lo que favoreció que los castellonenses se acercaran hasta la feria. «Hemos tenido más afluencia de público que algunos años atrás», señaló el presidente de los feriantes.
García afirmó que, la jornada de ayer, en la que las entradas estaban a precios populares, fue una de las más concurridas. En cambio, el sábado, en que los precios eran los mismos, «fue un día bastante malo». García achacaba esta falta de visitantes al frío y a encontrarnos a final de mes. «En estos días, la gente anda muy justa de dinero y se piensa bastante lo de salir de casa», aseguraba. Además, recordaba que entre semana la feria ha permanecido cerrada «porque al ser días en que los niños debían ir al colegio, no merecía la pena estar abiertos. Tampoco habríamos sacado ningún beneficio».
A la espera del recinto ferial
Antonio García afirmó que, desde el gremio de los feriantes, se espera con impaciencia que el año próximo ya se pueda utilizar el recinto de ferias y mercados. El presidente de la Asociación de Feriantes aseguró que «cuando estemos instalados allí, seguro que ganaremos sacaremos muchos más beneficios y habrá una mayor afluencia de personas».
«Contaremos con dos aparcamientos subterráneos, además de un recinto nuevo y más atractivo», señala García para aseverar este futuro incremento de los beneficios. De momentos, los feriantes aseguran encontrarse «a la espera» ante los acontecimientos venideros. «No tenemos ninguna reivindicación que hacerle al ayuntamiento, porque de momento está haciendo las cosas bien», señalaba García. De todas formas, anunciaba que «en el momento en que veamos algo que no nos guste, vamos a protestar».