Iván Fernández, Castelló
La Policía Local de Castelló todavía sigue sin encontrar el rastro del grupo de perros salvajes que, en la noche del viernes al sábado, acabó con la vida de medio centenar de ovejas y dejó malheridas a otras cuarenta en una finca ganadera de Castelló, situada entre la Quadra Mestrets y el barranco del Sol. Después de cuarenta y ocho horas, aún se desconoce su procedencia y el número de animales que se internaron en esta granja castellonense.
Fuentes de la Policía Local afirmaron que ayer continúa en marcha el dispositivo especial de vigilancia que, desde la mañana del sábado, se inició para tratar de localizar a los perros asilvestrados. «Esta noche ha sido tranquila, sin ninguna clase de ataques», aseguraron los efectivos del cuerpo de seguridad. Aparte de los agentes, también han montado guardia los ganaderos de la zona que, preocupados por este ataque y otro que, según afirman, se produjo el miércoles, han reforzado la seguridad con su propia presencia.
Único caso en esta semana
La Policía Local ha asegurado que esta clase de ataques son esporádicos y no hay ninguna razón para que se cree alarma ante la situación. Además, las fuentes policiales quisieron reseñar «que no hemos tenido constancia de que se hayan producido más ataques de estos animales en los últimos días». Afirmaron que la única denuncia de la que han tramitado fue por el ataque de la madrugada del viernes al sábado.
Los agentes han asegurado que, en cuanto haya alguna novedad acerca de estos animales, se informará sobre ella. De momento «no podemos dar más datos, porque no tenemos más», afirmaron. Ante todo, la intención del cuerpo de seguridad es evitar que se cree ninguna preocupación pública.
Entre las cincuenta ovejas muertas y las que pueden fallecer en los próximos días, debido a las heridas y al estrés provocado por el ataque de los perros salvajes, el ganadero afectado puede llegar sufrir unas pérdidas de 7.000 euros. La mayoría de este dinero, según afirmó el propio afectado, le será reembolsado por el seguro.