Josep Domingo,
Vilafranca
El
alcalde de Vilafranca, Óscar Tena, afirmó ayer que no otorgará permiso a la Diputación de Castelló para que nuevos municipios lleven sus basuras domésticas al vertedero local. Al tiempo criticó que la Generalitat y la diputación estén buscando soluciones de emergencia para el tratamiento de los residuos tras 12 años de gestión.
Tena ha alertado que si llega basura de más municipios el nuevo vaso que se abrió hace dos años se saturará. Considera que la instalación debe cerrar sus puertas cuando se construya la planta de Cervera. «
La actual instalación es una solución transitoria, mientras se soluciona el problema existente, pero cuando abra la planta de Cervera los residuos se deberán tratar allí».
El alcalde ha insistido en que Vilafranca actuó con solidaridad en el momento en el que la diputación inauguró el vertedero, en 1998, pero que tras la entrada en vigor de la nueva normativa de residuos la instalación debe cerrar sus puertas. El alcalde dice que
«es inexplicable que pueblos turísticos como Peñíscola o Benicarló no tengan solucionado el tratamiento de sus basuras»
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