Nacho Martín, Castelló
Según los informes de la concejalía de Hacienda y la memoria en la que el propio alcalde explica el presupuesto, el ayuntamiento destinará 205.000 euros a las 33 peticiones solicitadas por las juntas vecinales de distrito a través del cuestionado sistema de presupuestos participativos.
Mientras tanto, el Partido Popular habilita para 2008 una partida de 630.000 euros de dinero público al objeto de pagar el sueldo de 20 asesores eventuales, 16 de ellos designados a dedo por el Partido Popular.
Entre los salarios más elevados destaca el del nuevo jefe del gabinete de alcaldía y hermano de Carlos Fabra, José Alberto Fabra, que fue designado de forma discrecional y cobrará más de 50.000 euros anuales.
Tampoco pasa desapercibido que el puesto de Coordinador de Comunicación experimenta un incremento del complemento específico de hasta 15.000 euros respecto al presupuesto anterior (un 60% más que el año anterior y 30 veces por encima del aumento del IPC). La persona designada percibirá más de 40.000 euros anuales a pesar de que no se le ha requerido superar concurso público alguno.
Además, el PP ha creado la nueva plaza de Asesor Informador al Ciudadano específicamente para la ex edil Noelia Vilar, que quedó fuera de la corporación después de que el PP perdiera al concejal número 16. Ahora, Vilar percibirá más de 40.000 euros y superará la asignación que recibía cuando era edil de Juventud y Atención al Ciudadano. También cobrará más de 40.000 euros anuales el asesor cultural seleccionado por el gobierno local a quien únicamente se le exige la titulación de graduado escolar.
Las cifras contrastan con las palabras del alcalde, que en su memoria subraya la relevancia de la participación ciudadana en la gestión del ayuntamiento. «Nuestra idea de ayuntamiento, como su nombre indica, es que sea la casa de todos. Por eso mismo, cómo olvidar en este presupuesto la necesidad que tenemos de contar con una ciudadanía, con una sociedad civil, cada vez más participativa e integrada en la gestión del municipio».
En su justificación del presupuesto, el alcalde hace hincapié en que la participación ciudadana «no consiste sólo en hablar de un derecho fundamental, sino que es el vehículo que ha de conectar la acción de gobierno municipal con las necesidades de sus ciudadanos, así como para facilitar la acción y la eficacia de las políticas locales. Todo ello para alcanzar el bienestar de los ciudadanos y la sociedad en general».
En palabras de Fabra, la nueva participación ciudadana «debe ser un foro abierto, al estilo de la Polis griega, cuna de la democracia, que nos dará la oportunidad de establecer una comunicación directa con los ciudadanos, ya que, el proceso participativo contará con nuevo Reglamento de Participación Ciudadana». A fecha de hoy, la aprobación del citado reglamento sigue bloqueada y el valor económico que da el presupuesto municipal a la tantas veces evocada participación ciudadana se sitúa en 205.000 euros.
Una comparativa de otras áreas demuestra que el pago de asesores no sólo se antepone a los presupuestos participativos. El PP también prevé cantidades más reducidas en partidas como las del albergue de transeúntes (512.000 euros), Familia e Infancia (617.000 euros), la Agencia de Mediación Intercultural para Inmigrantes (278.000 euros), el gabinete de trastornos adictivos (293.000 euros), la repoblación de arbolado (250.000 euros), el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (150.000 euros) o el Plan Contra la Contaminación Acústica (28.250 euros).