Levante-EMV, Madrid
Una investigación reciente llevada a cabo en la Universidad Complutense de Madrid sugiere que el THC, el ingrediente activo de la marihuana, provocaría la muerte de las células cancerosas en el cerebro.
El hallazgo se basa en experimentos realizados con ratones, diseñados para portar tumores cancerosos humanos, y también en el análisis del impacto del THC sobre las células tumorales extraídas de varios pacientes que se enfrentaban a una forma altamente agresiva de cáncer cerebral.
La introducción del THC en el cerebro provoca un proceso de autodigestión celular conocido como autofagia, señalo uno de los autores del estudio, Guillermo Velasco, que añadió que este sistema parece «matar las células de cáncer sin afectar a las normales». El descubrimiento aparece en la edición de abril de la revista The Journal of Clinical Investigation.
Los investigadores españoles se enfocaron en pacientes que sufrían de «glioblastoma multiforme recurrente», una forma de cáncer cerebral de evolución rápida. Los pacientes se habían inscrito en un ensayo clínico diseñado para evaluar el potencial del THC como terapia contra el cáncer.
Usando microscopios electrónicos para analizar el tejido cerebral extraído antes y después de un régimen de tratamiento con THC de 26 a 30 días de duración, los investigadores encontraron que el THC eliminaba las células de cáncer, dejando a las células sanas intactas. Los resultados fueron replicados en un trabajo con ratones, que habían sido diseñados para portar tres tipos distintos de injertos tumorales humanos.
«Estos resultados podrían ayudar a diseñar nuevas terapias para el cáncer basadas en el uso de medicamentos que contengan el principio activo de la marihuana y/o en la activación de la ´autofagia´», apuntó Velasco.
Otros investigadores señalan que este trabajo es otra indicación de que el THC tiene un efecto anticancerígeno. Pero no sugiere que se debería correr a la marihuana como una cura potencial para el cáncer, ni tampoco que se debe animar a nadie a comenzar a fumarla de inmediato como medio de curar su cáncer. Sin embargo, el 40 % de los pacientes de tumores cerebrales de EE. UU., ya usan tratamientos alternativos, desde «remedios de hierbas» a vitaminas o incluso marihuana.