Investigadores de la Universidad de Bristol (Reino Unido) y de Queensland (Australia), analizaron el historial médico de cerca de 4.500 niños británicos que participaron en un estudio médico en los años 30. Y descubrieron que aquellos individuos que de niños gozaron de una ingestión diaria alta de lácteos y calcio tuvieron una mayor protección contra los accidentes cerebrovasculares y otras causas de mortalidad, según publican en la revista Heart. Pese a que los productos lácteos contienen colesterol y grasas que obstruyen las arterias, su consumo elevado parece que no aumentó el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas entre los participantes en el estudio. La investigación analizó la dieta de las familias de los niños y constató que el alto consumo de calcio y lácteos, fundamentalmente provenientes de la leche, disminuyeron la mortalidad en una cuarta parte.