El personal asistencial, los pacientes y quienes los asisten en casa tienen que estar alerta ante la aparición de algunos signos que indican la posible progresión hacia una gripe más grave. Se debe buscar "atención médica inmediata" cuando en una persona con infección presunta o confirmada por el virus H1N1 aparezca cualquiera de estos signos: (a) sensación de falta de aire, ya sea en reposo o tras esfuerzos físicos; (b) dificultad para respirar; (c) aspecto azulado o amoratado de la piel y los labios; (d) esputo sanguinolento o de color anormal; (e) dolor torácico; (f) alteraciones de la conciencia; (g) fiebre elevada que persista por más de tres días, y (h) caída de la presión arterial. En los niños, los signos de peligro consisten en respiración acelerada, dificultad para respirar, torpeza en la movilidad, dificultad para despertarse y pocas ganas o ninguna de jugar.