Lo que es bueno para el corazón es bueno para el cerebro, y eso es verdaderamente así, reduzca el riesgo de enfermedades cardiovasculares, mantenga una presión sanguínea adecuada, y controle su peso y los niveles de azúcar en sangre. Además, aliméntese con menos grasas y colesterol, y con más antioxidantes, frutas y verduras. El ejercicio es básico, por ejemplo una caminata de 30 minutos al día, con cierto ritmo y sin detenerse, ayuda a mantener una buena circulación sanguínea entre otros beneficios. Además de su trabajo cotidiano, lea, escriba, aprenda cosas nuevas, practique juegos de destreza, haga vida social, converseÉ le ayudaran a mantener el cerebro activo. Y abandone los malos hábitos, no fume, no beba alcohol en exceso, y no consuma drogas.