María Tomás, Valencia
Si usted tiene hijos adolescentes y no encuentra la manera de tratar con ellos podría ser una buena idea acudir estar tarde al Club Diario Levante a escuchar al psicólogo clínico Jordi Royo. O también, comprar el libro que publica en Alba Editorial (3.ª edición) titulado Els rebels del benestar. Claus per a la comunicació amb els nous adolescents que se presenta a las 20 horas.
Nuevos adolescentes, sí. Y no porque sean diferentes a los de antes, al menos, en lo endógeno. Según Royo, «en los trastornos hormonales que dan la impulsividad no son diferentes a los de hace dos milenios». La diferencia que ahora lleva a educadores y padres de cabeza es que se trata de la primera generación de adolescentes que han nacido en la sociedad globalizada: «son los hijos de internet», afirma, «nuevos ciudadanos de una nación digital», y esta circunstancia ha cambiado de arriba abajo las bases de todo. A los adolescentes. Y?a los adultos, a los que este profesional de la salud recomienda replantear sus estrategias a todos los niveles; económico, educativo y de valores. «Algo debemos estar haciendo mal en esta cultura del bienestar que la adolescencia cada vez empieza antes y acaba más tarde», asegura poniendo el acento en un sistema que ha adelantado a 1.º de ESO (12 años) el momento en que los jóvenes llevan llaves, vuelven a casa y por mor de esta sociedad del trabajo, no encuentran a nadie en ella. O estos otros que convierten el móvil en fetiche de la seguridad…los que padecen trastornos alimentarios (ellas y ellos), adicciones a los juegos on line cada vez más competitivos, o más difícil aún: el fenómeno de los padres maltratados (triplicado en un año) cuando no la preocupante equiparación de la prevención del embarazo con la intervención abortiva… Sus palabras son reposadas para hablar de un tema complejo, pero apuntan a las bases de esta sociedad de la que los jóvenes son reflejo. Para bien y para mal. «Los nuevos adolescentes son rebeldes del bienestar. Tienen lujo y se rebelan porque quieren más». Royo se refiere a los jovencitos «hiperregalados» del todo hecho y la abundancia. Algo que ha empezado a cambiar con la crisis. «Son hijos de la cultura del ocio, desmotivados, oposicionistas…que acaban con problemas de conducta y fracasando».
Y hacía una predicción fundamentada en Cataluña donde el 13% de los escolarizados son inmigrantes. «En el futuro, los jóvenes con mejores notas serán extranjeros». Los hijos del bienestar «nunca han tenido la cultura del esfuerzo». Como muestra, el ejemplo de los mayores. Porque Royo habla de la impunidad de quienes, tras un partido de fútbol, cometen destrozos y saben que nada les ocurrirá. O la clase política. «No sé si Camps es responsable de lo que se le imputa, pero mientras los políticos den la imagen de que el más vivo es el que triunfa, los jóvenes no adoptarán la cultura del esfuerzo como propia».