MARÍA TOMÁS
Es materia del Congreso, pero para expandir la sensibilización sobre un tema de gran complejidad técnica y especialmente desconocido, la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) ha organizado en el Club Diario Levante un debate sobre El derecho de asilo en España. La participación de cuatro diputados de los partidos con representación en las Corts animaba a CEAR a reclamar in situ una declaración institucional en defensa del derecho al asilo. Los diputados se comprometieron públicamente a hacerlo posible «siempre que quien tiene mayoría absoluta quiera».
El compromiso ha sido acogido con optimismo por CEAR. «Estamos en plazo para que sea una ley de consenso y lo más garantista posible», señalaba el especialista jurídico Jaume Durà.
El proyecto de la nueva ley pasará a la comisión del Congreso la semana próxima y supone «un retroceso en garantías y derechos hasta ahora reconocidos». Entre otros, por la Convención de Ginebra de 1951 (uno de los mecanismos de Europa para paliar las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial), el artículo 13.4 de la Constitución y otras obligaciones adquiridas por España en derechos humanos. De la nueva ley son «especialmente preocupantes» la devaluación del papel del ACNUR, la lista de «países seguros» o la eliminación de la posibilidad de solicitar asilo en las misiones diplomáticos españolas.
La diputada del PP, Marisol Llinares, y la del PSPV, Clara Tirado, se mostraron a favor de la reforma en aras de armonizar la legislación de la UE. Según Tirado, «impulsando, hasta 2013, un avance en estándares de protección más elevados de igualdad y solidaridad», dijo, «entre los Estados miembros».
Glòria Marcos (EU) y Josep M. Pañella (Bloc) rechazaron una reforma que «no está diseñada para incrementar la protección internacional» y recordaron que «no hay razón legal» para restringir aún más este derecho. La armonización europea no obliga a legislar por debajo de las leyes estatales y menos, pasando por encima de Ginebra.
«Es una excusa falsa y aparece en un contexto de una hegemonía de valores cada vez más a la derecha en Europa», afirmaba Marcos. Se refería al refuerzo del control de las fronteras y al recién aprobado Pacto Europeo sobre Inmigración y Asilo. «El Estado asume ser el guardián de la frontera sur del imperio y lo hace de forma vergonzosa para un partido que se reclama de izquierdas», añadía.
¿Hacia dónde va Europa?
Josep M. Pañella reflexionaba: «Si esto lo marca una directiva , hay que preguntase hacia dónde va Europa y si consolida intereses económicos o derechos sociales.» El diputado del Bloc apuntó que de lo que se trata es de «una reducción de los derechos de las personas que no son de este primer mundo». Y, entre otras cosas, se recordó que en mayo, PP y PSOE se aliaban para recortar la Ley de Justicia Universal.
Tirado mostró su aceptación de las propuestas y respondió que «en ningún caso se va a sacrificar el derecho al asilo en aras de la lucha contra la inmigración clandestina». Dos conceptos, refugiados e inmigrantes, que la diputada del PP no veía razón para unir. El momento era contestado por Marcos: «Hablamos de personas. Olvidamos que nosotros también fuimos inmigrantes.» A lo que Llinares respondía «las circunstancias diferentes». Su partido, el PP, ha presentado 43 enmiendas al proyecto de ley e insta al PSPV a contar con las organizaciones. «Es necesario que los políticos no hagamos oídos sordos», dijo.