Entre Navidad y el Día de los Enamorados, seis parejas en Italia viven con frenesí las turbulencias de sus amores. Nadie sabe lo que puede suceder. Es el eje narrativo principal de Ex, el último largo del guionista y director Fausto Brizzi.
El filme materializa un antiguo deseo: contar las historias donde acaban muchas comedias románticas. Después de los primeros besos suele llegar la realidad con inesperadas sorpresas. El cineasta describe las crisis y los imprevistos siguiendo las vidas de diversos personajes que se entrecruzan formando una obra coral.
Un matrimonio se presenta ante el juez y ambos se empeñan en argumentar apasionadamente por qué la custodia de los niños debe ser para el otro. El cómico italiano de éxito Silvio Orlando interpreta a Luca, un juez sesentón decidido a disfrutar intensamente de una segunda juventud.
Sergio, encarnado por Claudio Bisio, es un separado mujeriego que se encuentra con que tiene que educar a su liberada hija adolescente. El padre Lorenzo advierte en sus homilías que «todo divorcio empieza con un matrimonio» y se esfuerza por disipar las dudas de una novia indecisa. Por último, Alessandro Gassman interpreta a Davide, un ex novio decidido a reconquistar a su amada ahuyentando hostilmente a cualquier rival.
Las historias divertidas y sus numerosos puntos de interconexión dan lugar a una estructura muy elaborada que recuerda a las grandes comedias inglesas como Love actually y Cuatro bodas y un funeral.
El proyecto de Ex empezó cuando el director Brizzi y sus guionistas, Marco Martani y Massimiliano Bruno, después de la gran aceptación de su primer largometraje, titulado Notte prima degli esami, con triunfo en los Donatello, que son los Goya italianos, y récord de taquilla en su año, decidieron realizar algo distinto con historias aún no contadas, aquello que sucede tras el «te amo para siempre». La nueva comedia Ex, una producción de Italian Internacional Film en colaboración con RAI Cinéma, renovó el éxito del anterior título, superando los dos millones de espectadores.