En 1930, en una ciudad provinciana de Mexico, la adolescente Catalina juega con sus amigos sin percatarse que la sigue con la mirada el maduro y temido general Ascensio. Inspirándose en la novela homónima de Ángeles Mastretta, el director Roberto Sneider lleva a la pantalla un drama de pasiones y corrupción política donde se muestra el sometimiento forzado que soportaban las mujeres de esa época.
La protagonista, interpretada por Ana Claudia Talancón, recuerda cómo él se aproximo a ella: «fue en los soportales de Puebla, allí sucedía todo». Entonces siguió un cortejo descarado a pesar de la gran diferencia de edad y que suponía, además, embaucar a los padres amedrentados ante el prepotente cacique de la región. Catalina recuerda cuando perdió la inocencia, cuando luego siguió la decisión unilateral del casamiento y el primer intento de independencia.
Guiada por la intuición
«Arráncame la vida» narra el desarrollo de la personalidad de la joven guiada por la intuición y el valor y su oposición progresiva a la presión autoritaria de su marido, ambicioso político que no duda en eliminar sin escrúpulos a cualquier opositor.
La película cubre una década convulsa de la vida de Mexico, en la que Andrés asciende imparable en el camino a la presidencia. Catalina comprende que no es libre, y que es imposible alejarse de su marido. Andrés le lanza un aviso terrible, «hay presidentes viudos, pero no divorciados. Sin embargo, el destino caprichoso aparecerá entonces con una provocación: ella encontrará a Carlos, un joven idealista director de la orquesta sinfónica de México, que trata a Catalina de una manera diferente. La amistad que nace entre ellos puede ser muy peligrosa para ambos.
Con un presupuesto de mas de 6 millones de dólares, «Arráncame la vida» se trata del proyecto fílmico mas ambicioso de la cinematografía azteca actual, elegida para representar a su país en los Oscar. Ahora, aspira a emular el éxito de distribución de «Agua para chocolate».