Ellos no saben si pertenecen a su generación. Y esa noche, como tantas anteriores ya olvidadas, podría ocurrir el milagro de encontrar el rumbo tardío de sus vidas. Alberto Rodríguez realiza una reflexión sobre aquellos que decidieron construir un puente a ninguna parte y tienen éxito. Tres vidas son retratadas en una sola noche. Mucha música, bastante coca y poco sexo frustrante. Se impone un lenguaje visual de impacto. El rostro de Blanca Romero enamora a la cámara y Guillermo Toledo con Tristán Ulloa la desean hasta odiarla. Se muestra el torbellino de emociones, sensaciones, pulsiones, ansiedades y miedos que arrebatan a sus tres personajes. Ana, Julio y Manuel, cuarentones adolescentes, se mienten entre ellos como niños y se mienten a sí mismos como ancianos seniles y el film lo recoge con fidelidad. After nos expone la búsqueda estéril del final de unas vidas sin norte. Lo que queda de su naufragio en una orilla desconocida. Los restos desechos que resultan después de la nada.