JOSEP LLUÍS GALIANA VALENCIA
"Hay que acabar con la ceguera que separa nuestro cuerpo de nuestra mente y conseguir una visión holística del ser humano, como tratan de hacer las terapias alternativas, energéticas y espirituales", afirmó Susana Vidal. Esta psicoterapeuta especialista en danza movimiento acudió a los estudios científicos realizados por la psicofarmacóloga norteamericana Candace Pert y a su teoría sobre "las moléculas de la emoción" para explicar que las emociones no son sólo sentimientos y que "éstas están repartidas por todo nuestro cuerpo. Las emociones nos afectan no sólo psíquicamente sino también físicamente: rigen los esfínteres y las válvulas del corazón".
Junto a Susana Vidal, el Club Diario Levante celebró una charla en la que también participaron el editor de la revista Tú mismo y la profesora de la Universitat de València M.ª José Viqueira. Todos ellos, presentados y moderados por José Luis Duro, terapeuta de Diksha y Reiki Usui, coincidieron en señalar que la herramienta más importante en cualquier psicoterapia es la meditación y que, como afirmó Duro, "la base de la espiritualidad es la meditación".
Si la doctora Pert señala que la mente, las ideas y las emociones afectan a nuestras moléculas, a nuestra salud física, mucho más de lo que se creía, una forma de ver el cambio de paradigma en la medicina tradicional es a través de la unión de la física quántica y la biología. "Demostrado, pues, que el observador modifica lo observado, insistió Viqueira, el espíritu influye y cambia la materia." En este sentido, los estudios científicos han demostrado que las emociones son en realidad las moléculas que rigen toda la fisiología y "ya no hay separación entre materia y espíritu, porque todo es espíritu, dejando muy claro que la espiritualidad nada tiene que ver con religiosidad", concluyó Viquiera.
Con más de 25 años de experiencia en estos temas, el periodista y escritor argentino Aurelio Álvarez prefiere hablar de "terapias integrales, puesto que todas ellas tratan el cuerpo, la mente, el alma y el espíritu como un todo." Todas las terapias energéticas complementarias "intentan, explicó Vidal, poner a la gente en posición para vivir sin condicionantes, sin miedos y sin cesiones de poder. Y gracias a la meditación, que es el vacío, se consigue conectar a la gente con estados de bienestar y de paz consigo mismos. Yo trabajo con el movimiento y la danza, una forma intuitiva, espontánea y espiritual de profundizar más creativamente en el estado del ser vibratorio y enérgetico."
"No obstante, como puntualizó Viqueira, nuestra formación religiosa y nuestra cultura del dolor hace que muchas personas mantengan y cultiven sus enfermedades porque es una manera de ejercer su poder y una forma de manipular al resto." Y ahí es donde intervienen los terapeutas con sus diversas técnicas y metodologías, pero que todas coinciden en los mismos objetivos y herramientas que no son otras que la toma de consciencia del sufrimiento, del dolor, mediante la meditación, y en el desarrollo espiritual para poder alcanzar estados de renacimiento, de gozo y felicidad. Y todo ello a través de la música, de la danza y el movimiento, de la escucha, del contacto con la naturaleza, de la alimentaciónÉ