FERNANDO FRANCO MADRID
El director y guionista Carlos Sorín (Buenos Aires, 1944) ha venido a España a presentar su última película. En La ventana renueva las claves de su filmografía y su preocupación por la condición humana con la historia de un octogenario vive sus últimos momentos y quiere reconciliarse con su pasado. Sorín ha hablado para Levante EMV y describe su estilo característico en el que reconoce la influencia de Ingmar Bergman.
¿Qué películas del cineasta sueco le influyeron másFresas Salvajes fue mi primera película seria. La vi cuando tenía 16 años y me marcó mucho. Luego, pasaron 40 años y la olvidé. Cuando hice el guión de La ventana, sentí su influencia, las líneas centrales de Bergman las pongo en juego en mi película, el retorno de los recuerdos, las relaciones de afecto. He recogido los elementos esenciales. Fresas salvajes ha resistido 50 años y mantiene su fuerza. No sé si el cine que admiramos hoy podrá soportar tantos años.
Su película narra las últimas horas de un anciano que acepta con orgullo esos momentos difíciles.
Esa dignidad estaba esbozada en el guión y el actor Antonio "Taco" Larreta la consolidó. Él es muy conocido como actor y escritor, obtuvo el premio Planeta por Volaverunt en el 80. Larreta crea un personaje orgulloso. Muchas de las cosas del personaje son aportaciones de Larreta. La voz del protagonista está construida durante 80 años, como su mirada y la manera de caminar. El cine es un artificio y yo trato de encontrar una cuota de verdad. Con Larreta se consigue que la mirada sea verdadera, eso no está actuado.
¿Cómo alterna el drama con la distensión en su relatoEn la situación hay una gran paz y se espera una reconciliación consigo mismo. Yo trato de darle naturalidad al relato desdramatizando y aliviándolo con momentos sencillos de humor. Un tema dramático hay que hacerlo cotidiano, si no se hace insoportable.
Su estilo es muy personal y diferente ¿Cuáles son sus referentes estéticosYo empecé como espectador en la época gloriosa del cine y me formé viendo a los grandes maestros como Visconti, Fellini, la Nouvelle Vague, el Free Cinema inglés y el Cinema Novo Brasileiro. Si tuviera que definir mi cine, diría que es gestual; el silencio es más ambiguo. Creo en el cine de primer plano; el texto es siempre sospechoso.
La Patagonia como metáfora de la vitalidadÉ
El marco es un espacio abierto que señala un contraste. La ventana le comunica con el universo de la vida. La naturaleza es el otro gran personaje. Ella es insensible, sigue sus ciclos y no le perturba el drama humano. El filme traza la trayectoria de la luz solar desde el amanacer hasta el crepúsculo.
Entre padre e hijo hay un afecto cálido, pero ¿qué les separaHay un desencuentro en esta generación. El protagonista es el representante de un mundo que se va. Quizá se haya abierto una brecha muy grande por la tecnología que no existía en el siglo XIX. Entonces, los mayores eran los portadores de la verdad y eran muy respetados.